El concierto del Sonar no estuvo nada mal, la historia fue hacer un concepto de show tan arty y tan estático en un recinto pensado para que decenas de miles de personas transiten de un lado a otro buscando dónde mover el cucu a tope de energy. Al final a mí me acabó por aburrir y al cabo de 40 minutos ya le das el check vital de haberlos visto en vivo en tu vida y te vas a otra cosa mariposa, que es lo suyo cuando estás de festival.
Sentadito en el Liceu seguro que, aunque sea el mismo montaje, mola el triple.