Me voy a suscribir a este hilo.
Yo intento canalizar todas las frustraciones en odio hacia los demás. De momento, odio a los genios de mi escuela, esos que se enteran de todo sin ningún esfuerzo y responden a las preguntas del profesor. Luego, odio a todos los que tienen dinero para irse de Erasmus o becas similares, incluyendo Chicago, sin merecérselo más que yo. Y por último odio a los que tienen suerte y éxito con hazañas no menos mediocres que las mías, y a mi edad ya están cobrando un pastizal. Y cuando trabaje estoy seguro de que mi odio se multiplicará por 1000.
El odio ayuda.