Pues tras unos días un poco ausente y habiendo visto unos cuantos vídeos de la primera cita de la gira de LUX, ahí va mi (unpopular?) opinión.
Para lo maravilloso que es el disco, sí esperaba algo más de espectacularidad en el show. Entiendo que han tirado por un concepto más teatral que tecnológico, lo cual me parece bien y acertado, puesto que el tono del disco también va en ese sentido, a las liturgias, a la teatralidad que de por sí puede tener cualquier ceremonia religiosa (da igual de la religión que sea), y de todas las referencias al arte, desde el telón a modo de un bastidor para un lienzo, la caja para transportar una obra de arte (que es la propia Rosalía), a todas las imágenes de esculturas y cuadros referenciados a lo largo de la puesta en escena.
Dicho esto, me genera dudas el resultado final. Es verdad que viendo cuatro vídeos de instagram a uno le cuesta hacerse a la idea de la comunión que se genera entre la artista y su público pero todo lo que es el vestuario (apenas hay elementos de atrezzo) se ve (no sé cómo describirlo) cutre? simple? Puede que hayan usado seda blanca de primerísima calidad, pero creo que no luce como debiera. Por no hablar del cinturón negro para la petaca del micro, a lo largo de todo el concierto... Puede que no hayan llegado a tiempo a elaborar los outfits de Rosalía y esté en producción un vestuario que esconda las petacas? Es algo intencionado? Por ejemplo, la "peluca" de rulos blanca, que además se le cae y la acaba tirando al suelo, parece que le ha hecho mi sobrina de 7 años con rollos de cartón de papel higiénico... No sé... me parece que es todo extremadamente manual, que no artesano.
Es decir... el disco me eriza los vellos y las actuaciones que ha hecho en directo (Los40, Jimmy Kimmel y BRIT) me parece que están muy por encima de lo que ofrece en el concierto y no he visto ningún vídeo de la gira que me deje con la boca abierta o que me haya hecho alucinar. Es verdad que no puede tener 40 bailarines en el escenario. Pero teniendo en cuenta que el precio de las entradas están al nivel de cualquier artista internacional, sí que esperaba algo más a nivel de producción/montaje/vestuario. Es que incluso, viendo cómo se curraron la puesta en escena de la escucha del disco en Barcelona, las imágenes de la gira me han sabido a poco.
Aplaudo el hecho de que lleve una orquesta, eso sin duda, y me gusta el lugar que les da, en el centro del estadio.
Y luego el tema de la voz en directo/playback/pregrabado, pues bueno, soy de la opinión de que Rosalía no debería llevar pregrabados. Vale que todas (y todos, porque parece que lo hacen solamente ellas) lo hacen, en un momento de una coreografía difícil de compaginar a nivel de cardio, etc... pero no es el caso de este show. Los momentos en los que se supone que tira de pregrabados (Berghain y Mio Cristo) precisamente está quieta, con buen apoyo para el diafragma. Ella misma contó que había estado un año asistiendo a clases de canto lírico para poder cantar dichas canciones y creo que el uso de su voz y la exigencia vocal es uno de los puntos fuertes del disco (pasar de cantar Bizcochito a Berghain), por lo que creo que merecen ser cantadas en directo.
En conclusión, me ha dejado un poco frío, de entrada.