Es que da rabia que la gente te deje plantada en una entrevista que es por su bien, pues los que van a cobrar al final de mes son ellos.
Hubo una mujer con mucha experiencia en un restaurante que hacía la misma especialidad que nosotros y nada más sentarse me dijo: uy que lejos está esto de mi casa andando. ¿Cuánto voy a cobrar? Le hice la entrevista por cortesía, pero vamos, me dio mucha rabia.
Ah, y otro apunte. Imposible encontrar a un español/a con un mínimo de interés en currar. El sueldo es digno, las condiciones son buenas y el trato que damos ya lo quisieran todos, pero siempre había algo que no les gustaba: el horario partido me viene muy mal, es que si salgo tan tarde no me puedo volver en bus, esa cocina es demasiado pequeña, yo necesito crear mi propia carta... Poca crisis hay para los gilipollas que tenemos aquí.