En mi primer piso de estudiante teníamos una cucaracha en el baño que echaramos lo que echaramos sobrevivía. Como por entonces salió Wall.E decidimos ponerle nombre y la bautizamos como Herminia.
La llegamos a coger cariño, pero una vez que vino el fontanero el tío bruto la asesinó. Vino riéndose para decirnos que se la había cargado y mi compi soltó un 'NOOOOO, HERMIIII'. Imagínense la cara del tío. Con tipex de boli dibujamos una silueta de cucaracha en su memoria.
En el segundo piso, con la calor murciana, entraban por la ventana VOLANDO las putas curianas africanas. Ir a la cocina era declarar la guerra. Juro por mi vida que una cuando iba a aplastarla acercándome lentamente, ésta levantó la cabeza, se me encaro y mirando voló hacia mi para atacarme.
Tuve que hacerle una piscina de 'flis' para matarla.