Yo es que por mucho que me habéis dicho por aquí nunca consigo darle ningún sabor. De la única manera que he conseguido que sepa algo es dejándola macerar en salsa de soja y luego salteándola con aceite de sésamo, pero claro, es que con aceite de sésamo y salsa de soja es imposible que hasta un ladrillo no te sepa a eso.