El amor en los tiempos del sida.
Creo que le debo una disculpa a Madonna. Ya hemos comentado que es the original brat, que es una mala pécora, que es una montaña de ego... Y, como fandom, hemos normalizado el ponerla de hija de puta parriba ya sea para decir que qué guapa está la muy zorra o lo que nos ha hecho sudar para conseguir entradas la muy puerca. Vale que nos llama motherfuckers a la primera de cambio, pero no me digáis que no tenemos una relación tóxica.
Saco esto a colación porque Erotica salió en 1992, yo tenía 15 años y ya por aquel entonces no supe leer el disco sin una coraza de cinismo. Creo que es la frase "Sitting on a park bench, thinking about a friend of mine" la que me estropeó In This Life, porque no me imaginaba a Madonna en pleno 1992 sentándose en un banco a echar la tarde. Algo que, desde Ciudad del Cabo hasta Reykjavik, podía ser hasta peligroso para su integridad física, para empezar. Ergo si la primera frase era un invent, el resto de la canción tenía que serlo también, y tardé años en descubrir lo mighty real que era la letra y lo demoledora que es la canción. Es curioso que una era que asumí que se trataba de una serie de movimientos calculados se convirtiera en mi favorita. Y eso que yo, del SEX, solo las fotos del calendario de Primera Línea que compré a regañadientes. El libro, sin dinero, edad legal ni amigos fans, me quedé sin verlo hasta que llegó la internet a mi vida. (No sufráis, ahora tengo una copia abierta y otra cerrada).
La música en sí me voló la cabeza. Lo más natural me resultó dividir las canciones entre las habladas y las cantadas. El análisis compulsivo de los créditos me permitió entender la labor de un productor, y que si en Erotica había dos discos solapados era porque Shep Pettibone tenía un estilo y Andre Betts otro. Erotica también me descubrió los maxis. El de remezclas de Erotica de Masters At Work y William Orbit me hizo descubrir otro universo. El de Fever, por su parte, de pillarme tres o cuatro años después, me habría encantado; pero era tan orientado al club y los clubes me quedaban tan lejos todavía que no me gustó nada.
Otra cosa que no me gustó nada fue el vídeo de Deeper And Deeper. Cuando vi Trash, Flesh y Heat de Paul Morrissey mi opinión cambió sustancialmente. Qué maravilla. Todos los clips de la era son cine. El de Fever algo menos, pero los looks son un escándalo.
Esto me lleva a comentar que no he visto Dangerous Game ni Body Of Evidence. No sé, Madonna es mi superestrella favorita pero nunca he tenido la necesidad de verlo todo ni saberlo todo de ella.
Sí que vi Ellas dan el golpe. La peli me dio un poco igual, pero todavía no me explico que This Used To Be My Playground se creara en los coletazos las sesiones de Erotica. ¡Qué cerebros tan gordos los de Madonna y Shep!
En resumen, que si le quitamos Did You Do It, tenemos un disco abrumador que habla de amor y miedo, básicamente lo que nos acompañó durante los '90 a la mayor parte de hombres gais que eclosionamos tras la crisis del sida. Un disco sincero pero resabiado que quiere que bailes pese a todo. Y un disco que tiene mis deep cuts preferidos, Thief Of Hearts y Words. Si a todo esto le sumamos el Girlie Show, tenemos mi era 360. Por valiente, insensata o manipuladora o, mejor aún, por las tres cosas.
Perdón, Madonna, ahora sí te creo, hija de puta.
I'm Breathles < Erotica