Qué voy a ser yo racista, si tengo muchos amigos negros.
Si Erotica me hizo pensar ayer en cuánta misoginia interiorizada llevo todavía dentro, hoy me toca enfrentarme a mi racismo. A las jovenzuelas os costará imaginarlo, pero yo tardé AÑOS en saber que Nile Rodgers era negro. Y Andre Betts. Incluso Dallas Austin en el disco que nos toca (ayuda que tenga nombre de redneck de los pantanos de Louisiana o de modelo de Bel Ami). Vamos, cualquiera cuya imagen no conociese era blanco o blanca por defecto. Por eso jamás pensé en Like A Virgin como un disco influido por la Motown, pero Bedtime Stories sí que era uno de los discos "negros" de Madonna.
Babyface me sigue pareciendo un poco rollo, pero no sé si está entre las razones por las que no me gustaba este disco (nótese el uso intencional del pasado) o es que yo empezaba a tener la cabeza en otro lado.
Se me ocurren dos motivos por los que Bedtime Stories me dejó insatisfecho. El primero, que, tía, me he partido la cara por ti (metafóricamente) durante tu peor momento y ahora quiero MÁS de lo que me diste. No sé muy bien qué esperaba después de Erotica, pero no era una guitarra acústica abriendo Secret. El segundo, Björk. Descubrirla el año anterior había sido un punto de inflexión para mí y empezaba una época bastante snob de mi vida. El trip hop estaba llegando y no escucharía nada que no hubiera salido de Bristol en todo 1995. (Afortunadamente, nadie compartía mis intereses musicales y no me vieron hacer el ridículo de decir que solo me gustaba lo que sonaba en Radio 3 [que, además, era mentira]).
Estoy leyendo los créditos del CD y menudo chochal. ¡El milagro es que sea medianamente coherente! En su día, solo permití que me gustasen las canciones que llevaban el sello de Nellee Hooper, pero hoy me parece un disco estupendo y justo lo que tenía que hacer para enderezar su carrera. No me gustan Don't Stop por tonta y Take A Bow por empalagosa (y el tema taurino del vídeo también me horroriza), pero se pasa en un suspiro y, bueno, la transición entre Sanctuary y Bedtime Story es para quedarse a vivir en ella. Hasta años después no descubriría a Orbital, con In Sides, pero, hoy en día, el maxi de Bedtime Story con la remezcla de Orbital es uno de mis trofeos en exhibición. Con esa maravillosa imagen metalizada de Paolo Roversi. Madonna, Björk y Orbital. Y el remix de Junior Vasquez que luego hizo en directo en los Brits, no me digáis que no es oro.
Y su videoclip sigue siendo uno de los peaks de la Madonna de los '90. Sabiendo cuánto le gustan las pintoras surrealistas, estoy convencido de que metió más mano de lo que pensaba en su momento. (Nota cinéfila: no vi El amargo del pomelo El color de la granada hasta 2020, pospandemia y pos-911. Si no la habéis visto, no os la perdáis).
La era habría comenzado con I'll Remember, ¿no? Me encanta ese single, pero parece una premonición de Ray Of Light. Y terminaría con Evita, que no me interesa nada de nada. Si el objetivo era "damage control", good for you, Madonna, ¡objetivo conseguido! Menudo redemption arc para llevarnos hasta lo de mañana.
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