Recordando los 30 años del Live Aid, aquí una reseña actual de lo que fue la actuación de Madonna.
Madonna: Sumida en un escándalo por la reciente la publicación de unas antiguas fotos suyas en Playboy, la nueva gran superestrella del pop estadounidense salió al escenario avisando ya de primeras que «hoy no pienso aguantar mierda de nadie» (claro que sí, ¡buen rollo! Ni que esto fuese un festival benéfico). Y Madonna tuvo razón: no aguantó mierda de nadie, sino que fue el público quien tuvo que aguantar mierda de ella. Vestida de manera inusualmente discreta, como queriendo demostrar que lo suyo no era solamente cuestión de imagen, desafinó a gusto durante veinte minutos, dejando claro que si se había hecho tan famosa no era por ser una buena cantante (quien piense que Britney Spears o Katy Perry son peores cantantes que las artistas pop de antes, ¡debería echarle un vistazo a esto!). Una actuación tremendamente mediocre que pone de manifiesto que Madonna era simplemente un producto de marketing, aunque no cabe duda de que era inteligente, porque no solamente consiguió que su carrera sobreviviese a su desastroso Live Aid (en años recientes he visto crucificar a cantantes femeninas por bastante menos que esto) sino que fue cada vez a más, comercialmente hablando. ¿Lista? Seguro. Pero talento para cantar… ni en el karaoke del barrio. Horrible.
https://www.youtube.com/watch?v=Or4PJ2fdKjY