Madonna es una vampiresa de cuidado. Durante mucho tiempo tuvo un olfato inmejorable para la apropiación. Pero una cosa: no es que pareciese que algo lo había puesto de moda ella, es que era ella quien lo ponía de moda. Nunca ha inventado la pólvora, pero sí ha sabido colocar bajo el foco mediático movimientos que es muy probable que hubiesen pasado mucho más desapercibidos para las masas. No siempre, pero con Vogue, la era ROL y la de Music -como mínimo-, fue así.