Ahí es donde voy yo. No, en verdad no tengo mucho que aportar a lo que habéis dicho. En la uni tenía un peso y un cuerpo bastante normal, pero al recuperar lo que perdí los primeros años y que la gente te vuelva a tratar así es devastador. Subirse a un autobús o algo y que nadie se te quiera sentar al lado, rechazo, que te miren solo por comer o dejar de comer. Si te ven comiendo una manzana, mal porque estás a dieta y a ver cuánto duras, y si es un cruasán, peor porque eres un gordo que no haces más que comer.
Y sí, mi familia, mis padres, también al ver que ganaba peso me decían que menos plato y más zapato y que me estaba cebando. Y uno de los puntos del artículo es que algunos, en vez de motivarse, con tanto comentario se vuelven más ansiosos y se refugian en la comida. Por lo menos a mí me pasa.
Creo que ya tenemos bastantes testimonios de gordos, exgordos y exexgordos. De todos modos voy a intentar a ver con este cambio de aires cambia algo y o me acepto o algo.