Vengo de un bar senegalés en Barcelona, de lo mejorcito en mucho tiempo. La comida fantástica, un cous-cous con salsa de cacahuete y trozos de ternera y arroz blanco son salsa de cebolla mezclado con pollo. Y de remate, música en directo senegalesa y nos han sacado a bailar allí con ellos. Muy recomendable para la gente que quiere probar sitios nuevos.