¿No os parece que después de los escándalos de Jordi Pujol y Felipe Gonzalez y con el monopolio gubernamental que hay tras bambalinas de Florentino, Amancio Ortega y Juan Roig es como si se hubiera caído una cortina? Ahora nos hallamos en el otro lado.
Los influencers se piran a Andorra, los políticos aprovechan para robar y acumular, los famosos estafan y guardan los dineros en las Islas Caiman, los más indecentes se suicidan y los más indecorosos y arrastrados se sienten importantes delante de la cámara, los periodistas se venden al mejor postor... y NADIE, NADIE hace buena política.
La ciudadanía asustada y exasperada de quedarse sin hospitales ni hogares está cada vez más al límite. Tras el Covid todo ha ido a peor.