Pero es que necesitamos ilusión, necesitamos utopía, porque, si no, se la dan los otros a los jóvenes.
Como dijeron un poco más arriba: "La derecha está teniendo su propio 15M". Se sienten parte de un grupo que está cambiando el mundo con referentes como Trump. Nos guste más o menos, todo se mueve por emociones bastante básicas. Aunque no esté de acuerdo con las políticas de la derecha, tenemos que admitir que les dan siempre una ilusión: la ilusión de formar parte de una clase dominante, de tener privilegios y de que el sistema los sostendrá siempre en todos los beneficios que tienen y que la izquierda quiere quitárselos.