Creo que es un poco peligroso generalizar sobre creatividad y edades del hombre / edades de la mujer. Lo que hizo Kavafis en su última época fue lo más poderoso que escribió nunca. Las virguerías de Thomas Mann con el Doktor Faustus no tienen nada que ver con los Buddenbrook. Y David Lynch en la 3a de Twin Peaks hizo cosas radicalmente nuevas para él. También Beethoven. O Ingmar Bergman. No hay leyes que dicten a nadie lo que puede hacer. Scott Walker jamás fue tan transformador como al final de su carrera.
Ese tema no tiene nada que ver con las expectativas del público. Hay muchos Almodóvares y es normal que las personas prefieran unos u otros. Yo soy fan de Almo y "Volver" no me encanta. Prefiero "Dolor y gloria" o "Átame!". Pero más allá de gustos, lo que no se repetirá, a no ser que se esfuerce mucho, fue la fuerza con la que Almo penetró en la consciencia colectiva. Sus pelis iniciales fueron impactantes y divertidas, pero lo que ocurrió con "Todo sobre mi madre" transformó su obra para siempre. Me refiero a su recepción internacional y la autopercepción que por fuerza tuvo que derivarse de ello. Meterse tan de lleno en la cultura gringa (Tennesee Williams, John Cassavetes) y hacerlo con tanto poderío y lograr tanto reconocimiento debió de ser un bombazo.
De esa época, empero, sólo queda un retazo en "Julieta", "La mujer de al lado" o "Madres paralelas". La intención de adaptar textos ajenos, traerlos a España y contextualizarlos en nuestra época no acaba de funcionar. Una de las razones puede ser la soledad con la que, supuestamente, vive. También habéis hablado (aunque en mi opinión un poco groseramente) de la edad. En realidad, no creo que sea ni soledad ni edad, porque ambas estaban bien trabajadas en "Dolor y gloria", su última película más relevante porque era tan dolorosa y tan propia. Se trata de que no quiere hablar de sí mismo, ni de su tiempo. Lo que falta en sus últimas pelis es Pedro, es España, es el fuego, el sentido del humor. Sólo queda una carcasa fría y vacía empeñada en adaptar textos ajenos.
Esta falta de alegría y de conexión consigo mismo quizás sea depresión. Esta hipótesis me cuadra más con el tono de sus últimas pelis, sus suicidios asistidos, sus muertos en las cunetas, sus teorías de que el mundo se acaba, su obsesión con lo ajeno, lo que no es él. Su imitación literal de escenas de Kirk. Es que no hay nada propio, no hay nada suyo.