Copio lo que puse en el otro hilo, que anoche no daba con este hilo:
Pues en un momento de debilidad he caído y he visto "Amarga Navidad", incluso habiéndome prometido a mí mismo que no vería más películas de Pedro Almodóvar.
Aún así, no he vuelto a casa con el mismo enfado que me provocó "La habitación de al lado", pero sí aún más convencido de que Almodóvar hace mucho que perdió su punch y que es esclavo de sí mismo. Sigue queriendo jugar a los saltos en el tiempo y a las meta-realidades y casi nunca le funciona realmente bien, por mucho empeño que le ponga y por mucho que lo intente.
Las interpretaciones son tremendamente poco creíbles, planas y carentes de emoción hasta que llega la excelentísima escena final, que aúna todas las emociones, intenciones e interpretaciones que no tiene el resto de la película y con una Aitana Sánchez-Gijón sublime. Pero una escena de 10 minutos no salva una película de 2 horas en la que se suceden las escenas sin que llegues a saber qué les ocurre a esos personajes.
Y si esa última escena dice lo que creo que dice, realmente la película es una tomadura de pelo.