Cómo disfruto ese momento en el que un grupo de canciones —en este caso, el tramo final del disco— hace clic por completo. Las cuatro últimas, aunque me gustaban, no terminaban de entrarme del todo. Y ha sido en esta última escucha cuando, de repente, he sentido cómo encajaban a la perfección unas con otras, cerrando su propia historia.
WOW, qué gozada cuando ocurre algo así.