Lo de Beyoncé ha sido un B-side para celebrar los 20 años de B’Day. Seguramente cumple la misma función que el single suelto que sacó entre Renaissance y Cowboy Carter: cerrar una era antes de arrancar la siguiente. No tiene absolutamente nada que ver con querer eclipsar a Madonna. No hay que ponerse paranoicas jajaja.
Y ya que hablamos de Renaissance, ojalá Madonna le hubiera copiado el packaging para Confessions II. El vinilo de Beyoncé venía en una caja rígida, con un booklet gigantesco, y costó bastante menos. El de Madonna te lo venden con una funda de plástico y ya… por bastante más dinero y para colmo sólo en su página oficial.