Yo creo que tanto Madame X como Confessions II encuentran su concepto definitivo en sus respectivas ediciones deluxe, a diferencia de MDNA (de hecho, en este caso las canciones adicionales venían incluso separadas en un segundo CD). Con Rebel Heart, en cambio, ya no sabría muy bien qué pensar.
A decir verdad, Confessions II, sin las tres últimas canciones, habría sido un disco concebido con un desenlace distinto y, en última instancia, un álbum diferente.