Hay algo que me viene a la cabeza desde que escuché el nuevo disco. Es algo en lo que intento no pensar demasiado y que, hasta ahora, no había querido comentar, pero estoy seguro de que a muchos de nosotros también nos ha pasado por la cabeza.
Pienso en lo mucho que ella habría disfrutado de este disco si lo hubiese sacado hace 15 años: un disco tan de club, tan pensado para bailar, que una Madonna más joven habría disfrutado y bailado hasta la saciedad durante una gira. Y eso me produce una gran nostalgia, pero de esa nostalgia triste…
Pero bueno, intento no darle demasiadas vueltas y centrarme en disfrutar y dar las gracias por lo que nos ha dado con este disco, precisamente en este momento de su vida.
Bueno, pues ya está. Creo que ya me he «liberado» un poco al compartirlo con vosotros. Y ahora, ¡a seguir disfrutando!