Calipop
Con el tiempo, GMAYL ha quedado como un single pop, gracioso y divertido que habría sido un buen tercer single. Lamentablemente, uno de los motivos por los que el single fue vilipendiado fue el contexto: cuando las discotecas estaban llenas de We found love y S&M de Rihanna, o de Till the world ends de Britney, es decir, canciones gritonas, estridentes y con estribillos poderosísimos, regresar al pop más bubblegum era una apuesta arriesgada. Katy Perry se había comido el mundo con California Girls, porque vendía bubblegum con una producción divertida y una estética pin-up muy comercializable. Nicki Minaj sacó Starships con Red One y se comió medio mundo con su estridencia boba. La de Madonna era una canción rosa como un chicle pero sin la frescura de las otras cantantes jovencitas. Además, el rollo soy Madonna, ámame, LOVE, con las otras dos como cheerleaders, podía parecer divertido pero insustancial a los fans, pero claro, a los Little Monsters (que en aquel momento eran una parte importante de la audiencia del pop comercial amante de las divas) los dejó totalmente de lado después del beef con Gaga... el contexto dentro del fandom era muy turbulento. La canción y el video, a pesar de su calidad innegable, estaban un poco fuera de lugar y de momento.
Yo entiendo que sí que llegara al mainstream pero que quedara a las puertas de triunfar verdaderamente. El gran éxito de esa era fue GGW, que sirvió para engrandecer el inicio de la gira y satisfacer a los fans con el rollo católico y sadomaso y desnudo del videoclip. En cambio sacar Turn up the radio fue una tontería.