Madonna normalmente colabora cuando quiere llegar a nuevos públicos, sea más jóvenes (pensando más en radio y streaming), o en otros géneros/territorios.
Por eso no colabora con otras divas pop ni artistas del circuito LGTBQ+, porque ese público ya lo tiene. Lo de Sam Smith sería la excepción a eso (y así le fue).
Sabrina, BB y Rosalía encajan en ese patrón habitual de colaboraciones.