Lestat Muy buena reflexión. Esa frase es demoledora. Recuerdo perfectamente aquella entrevista. La sensación que transmitía era que nadie estaba entendiendo realmente de qué estaba hablando Madonna. Pero, peor aún, daba la impresión de que ni siquiera tenían el menor interés en hacer el esfuerzo de comprenderla y entablar una discusión honesta y constructiva sobre esas cuestiones. Su objetivo parecía ser únicamente acorralarla, desacreditarla y exponerla al ridículo.
Fue una de esas ocasiones en las que resultaba evidente —aunque no para quienes la entrevistaban— que Madonna iba años luz por delante de su tiempo. Mientras ellos seguían atrapados en prejuicios y alarmismos morales, ella estaba planteando debates sobre sexualidad, libertad de expresión y el derecho de las mujeres a definir su propia imagen y vivir su sexualidad sin pedir permiso ni disculpas, temas que la sociedad tardaría décadas en abordar con algo de madurez.