Sin conocer los entrepaños de las relaciones que se han mencionado, digo que es hedonismo, como apunta @somafree. Ese tipo de situaciones son maravillosas, ¡obviamente!. ¿Cómo no van a serlo si es un chute hormonal, un gozo de los sentidos? Es sexo, pero en el sentido más sensual del término. Coincido en parte, con lo predicado por @elanonimotranquilo. Las hormonas no sólo consiguen erecciones, también tienen efectos parecidos a los de la embriaguez.
Desde mi perspectiva, el riesgo de esas relaciones es su caracter adictivo. Engancha ese chute. También digo que no suelen aguantar mucho tiempo en pie, se desgastan rápido. Igual porque no hay una componente racional, de decisión, de elección. Soy de los que piensan que uno elige primero, si quiere compartir su vida con alguien o no, y de hacerlo con quién quiere estar. Eso significa claudicar en mayor o menor medida, y perder unas posibilidades, para a la contra recibir otras.
Las relaciones tienen mil grados de intensidad, mil formas de ejecutarse. Yo he elegido ser fiel. No pasa nada si en ausencia de la pareja, se picotea; total, es solo sexo. Pero si se da el caso de que me hace más ilusión un tío de fuera que mi novio, mal asunto.