La pesadilla de todo fan

Toda cancelación es mala, se avise con mucho o poco tiempo de antelación, ¿pero qué puede ser peor para un fan que estar dentro de un recinto preparado para ver un show y que este ni llegue a empezar o tenga que ser suspendido al cabo de unos pocos minutos? Esta pesadilla es la que tuvieron que presenciar los fans de Metallica este mismo fin de semana en Estocolmo, cuando los propios Metallica excepto su cantante James Hetfield salieron al escenario con todas las luces encendidas para explicar que no podían dar el concierto. Una desgracia que no es la primera vez que sucede.


Efectivamente Metallica no pudieron ofrecer su segundo concierto en Estocolmo la semana pasada porque James Hetfield tuvo que ser hospitalizado por una infección en su estómago. Los otros 3 miembros oficiales tuvieron las narices de subirse al escenario y explicar la situación, diciendo a su público lo que lamentaban los hechos, pero justificándose de manera convincente: «Ninguno de vosotros queréis oír cantar a ninguno de nosotros tres, en serio».

También momentos de tensión se vivieron en Benicàssim hace unos años, como todos recordamos, cuando Morrissey canceló su actuación por problemas con su vuelo. El escenario con su nombre en letras gigantes y brillantes ya estaba preparado frente a sus fans, cuando un aviso apareció en las diferentes pantallas del festival anunciando la cancelación.

Casi, casi, pero no, un concierto de los Pixies también en Benicàssim, tuvo que ser suspendido durante unos minutos porque las vallas de contención de la primera fila fueron derribadas por los hooligans.

Más coitus interruptus aún fue aquel concierto de Kylie en Manchester en el que ella misma, hacia la mitad del show, indicó que no se encontraba bien y que tenía que cancelar el concierto. Era su gira de regreso post-cáncer, y parece que tenía un resfriado. Ella misma se encargó de comunicarlo.

También Oasis tuvieron que cancelar multitud de shows, incluido por supuesto el que se estaba celebrando en ese momento, cuando Noel Gallagher fue atacado por un «fan» en mitad del concierto.

El tema «condiciones climatológicas adversas» merecería un episodio especial. Míticos fueron aquellos FIB del 97 y Espárrago de 2000 en los que cayó tanta agua sobre España que un escenario se cayó en el primer caso, o casi la totalidad del festival tuvo que ser cancelado, en el segundo. En ambos eventos con el recinto ya listo con decenas de miles de personas dentro. Loable fue el aguante de Cypress Hill bajo la lluvia hasta que un rayo cayó, no queremos ni pensar cuán cerca del escenario, y se apagó todo el equipo de sonido en el Espárrago.

También un episodio especial merecen las caídas e indisposiciones durante el show que impiden al artista terminar el repertorio programado. Y aquí la historia sí que es larga. Lagartija Nick, Róisín Murphy, Dolores O’Riordan (por colapso de su batería) o My Morning Jacket han sido algunos de los últimos capítulos. Por suerte, este absoluto desastre en medio de un concierto de Facto Delafé no terminó en tragedia.

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JNSP