Elecciones 22-M: El underground madrileño opina

Por | 20 May 11, 12:53

La situación en Madrid para la música en directo, en especial para la escena independiente, ha sido muy criticada durante los últimos años. Con motivo de la cita en las urnas del próximo domingo 22, aparte de preguntar a los políticos que se presentan por la capital o repasar sus programas, hemos querido preguntar también a los grupos de Madrid o de algún modo vinculados con la ciudad sobre las siguientes cuestiones:

1.-¿Cómo valoráis la apuesta del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid por la música (conciertos, salas, festivales), y en especial por la música independiente?

2.-¿Cuál sería vuestra propuesta para mejorar la apuesta por la cultura por parte de las instituciones en los próximos años?

Gari (Ornamento y Delito):
1.-«O mucho ha cambiado la cosa de la noche a la mañana o la apuesta del Ayuntamiento y de la C.A.M. es la de acabar con la música. La música que subvencionan y pagan ellos en sus festejos suele ser repulsiva (con contadas pero muy honrosas excepciones de algún barrio, como las de San Antonio de la Florida) y lo demás es poner dificultades a las salas y ninguna facilidad a los grupos. Hace mucho tiempo había locales de ensayo gratuitos o muy baratos municipales, incluso he conocido algún ayuntamiento (Getxo) que daba subvenciones a fondo perdido a los grupos nuevos para que comprasen instrumentos. Aquí todo esto suena a ciencia ficción: multas a las salas de conciertos y alquileres de locales de ensayo a precios prohibitivos».
2.-«1. Dotar a la Tabacalera de la infraestructura (técnica) necesaria para crear la mejor sala de conciertos de España y dejar hacer… basta con eso (y si es necesario, grandes carteles y spots con Espe explicando a los ancianos y gente de bien lo molongui y cosmopolita que es todo esto y las sinergias económicas que genera).
2. Ayudas a toda sala para dar conciertos y para insonorizar.
3. Locales de ensayo municipales a tutiplén en el Matadero.
4. Fiestas en el barrio Maravillas y que en la música de las fiestas de barrio hubiera actuaciones en directo y al aire libre con lo más nutrido del panorama madrileño (organizado en comisiones de fiestas por la gente que realmente mueve el cotarro musical, en internet, en las radios libres, en las salas… por la Sociedad Civil, vamos)».

Ibon (Single):
1.-«El Ayuntamiento y la Comunidad no hacen prácticamente nada por la música independiente, aunque también creo que cuanto menos dependamos de las instituciones, mejor».
2.-«Yo veo especialmente mal el tema de los locales de ensayo. En ciudades como Gijón o San Sebastián los grupos pueden ensayar en locales que pertenecen al Ayuntamiento».

Nacho Vegas:
1.-«Nunca he vivido en Madrid. Vengo mucho, pero vivo en Gijón. Hace 10 ó 15 años que se cierran salas y bares pequeños y es una ciudad grande. Gijón es una ciudad pequeña, pero hay dos salas. En proporción, tiene más salas Gijón que Madrid. Tiene que ser preocupante para una ciudad grande que pretende ser una especie de centro cultural».
2.-«Lo primero que tendría que pasar en Madrid es que la gente que vive allí se empadronara en la ciudad. Tengo un monton de amigos en Madrid y el 95% no están empadronados allí. Hay una juventud en Madrid, pero no vota en la ciudad y esto es lo que hace que la derecha sea tan poderosa. Pero en realidad Madrid es una ciudad heterogénea. Es un gran problema. Por otro lado, me gustaría que hubiera un cambio real en la gestión de políticas públicas. Hoy en día se socializan las pérdidas y los beneficios van para las empresas privadas. Si esa riqueza que se crea, fuera para otros sitios, saldrían beneficiadas la educación, la cultura y la sanidad».

Pau Roca (La Habitación Roja):
1.-«Fíjate, me conformaría con que no boicotearan, más allá de la utopía de que ayuden. Con que dejen de molestar a las salas, bares o centros que están intentando hacer cosas sería un logro. Obviamente lo ideal sería que ayudaran a la gente que programa con subvenciones o ayudas para insonorizar, locales de ensayo para los grupos, etc».
2.-«Creo que habría que apoyar la base. Locales de ensayos, compañías de disco pequeñas, y como decía, salas o bares que programan cosas modestas y normalmente deficitarias. Crear una red de salas apoyadas en vez de perseguidas sería un gran paso. Y mejorar mucho la educación musical en este país, absolutamente ninguneada».

Betacam:
1.-«Yo no veo ninguna apuesta. Seguramente, los actos más gordos (Día de la música, Veranos de la Villa, festivales varios, etc.) estén subvencionados en mayor o en menor medida, pero en general, no se percibe (lo cual, en el fondo, es un error). A nivel «independiente» la apuesta directa es nula. En parte, ahí está la gracia, ¿no? Por eso se llama independiente».
2.-«Laissez-faire. Sencillamente, dejar hacer. Y cumplir las leyes, pero unas leyes razonables e iguales para todos».

Hazte Lapón:
1.-«La persecución de la música en la calle o en lo bares les deja con el plumero al aire».
2.-«La administración cultural tiene que ser la primera impulsora del tránsito cultural en internet. Eso significa regularla, no impedirla. Hay que tumbar la ley Sinde tal y como está planteada».

Guille (Los Ingenieros Alemanes):
1.-«Siendo justos, no se puede decir que en Madrid no se haga nada. Es cierto que existe el Universimad, el Festimad, el Dcode festival, existía el Summercase (pero todos sabíamos entonces y ahora se corrobora que había mucha comisión de por medio), y también lo de Arganda, el Rock in Rio o como se llame, que es como lo del Summercase pero a lo bestia. En definitiva, todo da dinero y tiene repercusión, que es lo que interesa. Lo que pasa con la música independiente es lo mismo que pasa siempre: es un «género» con poca representación, así que el apoyo institucional es cero. Lo de las salas forma parte de un negocio brutal y el Ayuntamiento asfixia a las salas pequeñas (no hablamos de sitios como Kapital, Macumba, etc, que está claro que untan al ayuntamiento que da gusto) y a su vez en muchos casos somos los músicos quienes pagamos los platos rotos. Está claro que el electorado del partido que gobierna no es muy amigo de las salas de conciertos, ni por supuesto de la juventud, así que hay varios ingredientes que no ayudan al músico «indie». Yo creo que en general estamos todos bastante resignados y simplemente tratamos de pasarlo lo mejor posible. Y bueno lo de la prohibición de Ana Botella de tocar en público da para una tesis, ahí mejor no entramos…»
2.-«Creo que lo primero sería cambiar radicalmente de gobierno, eso está claro. Aunque creo que no está muy claro que eso cambiara las cosas. También creo que más que un cambio institucional debería ser un cambio más amplio, un cambio social. La gente va a los conciertos de bandas como nosotros a tiro hecho, está claro que en Madrid no hay la misma concepción de los conciertos que en Europa. La impresión que tengo es que la gente sale a beber, y ya está, la música es accesoria. Luego está el problema del alquiler de salas. Nadie va a pagar una entrada por ver a un grupo que no conoce, es lo más lógico del mundo. Pero también es verdad que en muchas ocasiones la gente no entra a una sala al ver que hay un concierto, aún siendo gratis. Por eso creo que es algo que debemos empezar a cambiar entre todos: músicos, salas y público. Dudo que ninguna institución se preocupe por un colectivo que no hace ningún intento serio de cambiar las cosas. Deberíamos hacer más cosas, más conciertos, y sobre todo gratis para el público. Si las instituciones ven que se mueve la gente, se subirán al carro, como siempre».

Belén Kan (L kan, Bla):
1.-«La respuesta a la pregunta sería: ¿Qué apuesta? Bueno sí, apuesta parece que tienen una, y es eliminar en la medida de lo posible la música en directo en salas de tamaño pequeño y medio. ¿Cómo? No concediendo licencias para que existan. Esto es un problema grave porque los grupos pequeños no pueden empezar tocando en plazas de toros. Es asombroso, por otro lado, que el Ayuntamiento criminalice a bares pequeños que ofrecían conciertos acústicos a horas perfectamente aceptables y no permita hacerlo. Da igual si lo podían hacer por ley o no. Obviamente si no das licencias o no legislas para que pueda haber música en directo nadie puede hacerlo. Luego, o eliminas la música y eres legal o tocas u organizas conciertos en sitios sin licencia y entonces estás en la ilegalidad. Esto ha pasado con muchos bares de Malasaña que todos conocemos. También estaría bien que, como existe en otros países, dieran ayudas a los locales para hacer obras de insonorización, que son muy caras».
2.-«Que se den licencias, obviamente, para que pueda haber salas donde se toque y se baile. Que se den facilidades para organizar festivales, no hace falta que los organicen ellos».

Leo (nudozurdo):
1.-«De todos es sabido que este ayuntamiento ignora por completo las expresiones musicales de su propia ciudad… Y no digo odiar… simplemente ignorar, porque son incapaces de comprender o amar cualquiera de los discos que reseñéis en vuestra web cualquier día… Todo aquello que no es visto como un ingreso o que molesta es rápidamente apartado. La razón por la cual la escena en Madrid es siempre subterránea, se debe a que cuando explota y sube a la superficie es muy complicado para los grupos mantenerse».
2.-«A mí me parece importantísimo recuperar la calle como escenario cotidiano de la música. Es realmente perverso que en Madrid se haya prohibido tocar a los músicos en las calles, parques etc… Se podrian ceder infinidad de edificios abandonados para proyectos de recuperación donde tocar, ensayar o simplemente encontrarse… Tampoco creo en las subvenciones como medida para el desarrollo de la música… Creo que no prohibir desde las administraciones y ceder espacios sería un paso importantísimo… No poner por ejemplo todo tipo de trabas constantes a los locales donde se hace música en vivo, etc. En cualquier caso, creo que el problema es mucho más complejo… Está todo lo suficientemente interconectado para intentar comprender que lo que hay que cambiar no son las leyes sino la mentalidad prohibitiva, rancia y completamente ignorante de la clase política. Creo que todo el movimiento del 15-M no está hablando sólo de una crisis económica. Creo que estamos hablando de una crisis espiritual realmente desconcertante. A mí a veces me abruma hasta el punto de dejarme sin habla».

Tomás (Clint):
1.-«No nos hemos enterado de que hubiera propuestas, estamos a la penúltima. Pero ya tienen que ser buenas, porque esto, más que una capital europea, es un pueblecito grande».
2.-«Que se cedan espacios públicos (templetes, plazas, parques), monopolizados exclusivamente por la música culta, a propuestas minoritarias de todo tipo. Que acciones como La Noche en Blanco se realicen más frecuentemente. Que los conciertos subvencionados (como los de los Veranos de la Villa) tengan precios asequibles. Resumiendo, que Madrid sea una capital culturalmente inquieta, o, que al menos lo intente».

Marco Antonio (Alborotador Gomasio):
1.-«El medio musical es la manera más directa de difundir mensajes incómodos, las canciones van directas a la cabeza y el mensaje que difunde es incontrolable, por eso las instituciones apuestan por una cultura amusical, y por una música estereotipada. El interés de las instituciones está en los músicos consolidados que no necesitan tocar en pequeñas salas, se olvidan de la condición de posibilidad de la música de base. Al igual que pasa con los pequeños comercios, pasa con los pequeños grupos, las salas pequeñas cada vez están más perseguidas, se les piden licencias imposibles, la persecución de ruidos es una cosa que llega a lo enfermizo, lo que pasa en Madrid llega hasta unos extremos surrelistas».
2.-«Dejar espacios públicos donde los grupos puedan tocar y darse a conocer, aumentar el número de locales de ensayo públicos a precios asequibles, dejar espacios radiofónicos a emisoras de música no comercial, reformar Radio 3 para que sea una plataforma para los grupos independientes como lo fue en los 90, dejar tocar en la calle y rebajar las exigencias a los bares para que se puedan realizar espectáculos».

El Mago Howl:
1.-Precisamente por estar hablando de una ciudad como Madrid, vemos que las cosas están muy dormidas, en especial en lo referido a la música independiente. Así, te encuentras con la imposibilidad de dar un simple acústico en muchas salas porque no tienen una licencia para la que se requieren trámites interminables, la limitación de horarios, el cierre de dichas salas, la desaparición de festivales que fueron referente como el Summercase y, sobre todo, el desconocimiento / ignorancia de propuestas musicales de muy buena calidad. No sé si cabe o no hablar de una «escena», pero desde luego todas esas propuestas están ahí».
2.-«Sería algo tan sencillo como acabar con esa pasividad institucional. Ofrecer algo más de elasticidad a las salas de conciertos y bares para que la oferta musical no quede tan restringida, no solo para grandes eventos (¿Volvemos a plantearnos por qué muchos de los grandes conciertos se quedan en Barcelona mientras la gente de Madrid y alrededores nos quedamos a dos velas?) sino también para los que estamos abajo del todo».

Manu (Rusos Blancos):
1.-«Está claro que ni el Ayuntamiento ni la Comunidad tienen el más mínimo interés en estas cuestiones, lo que me parece lógico porque tampoco creo que sus votantes lo tengan. Pero el problema no es tanto la falta de apoyo, que como digo me parece lícita, como que se castiguen y casi persigan esas actividades».
2.-«Si fuese panadero no podría esperar que nadie viniese a salvar mi negocio el día en que mi pan deje de interesar a la gente. Como músico no creo que merezca más. Lo único que puedo hacer es intentar hacer las mejores canciones posibles y si éstas no interesan a la gente, buscarme otra forma de ganarme la vida. Aunque siga haciendo canciones como hobby al igual que haría pan si me hiciese feliz. Vamos, que no creo que la cultura deba depender del apoyo de las instituciones. Y si no, ya veis lo bien que le está funcionando al cine español».

Raúl Querido:
1.-«A pesar de lo mucho que le gusta presumir a Gallardón de cosmopolita y mecenas cultural, y por mucha foto que se hiciese Aguirre tocando la guitarra eléctrica, la posición que una y otro adoptan respecto a la música no puede ser más desoladora. En Madrid capital sufrimos con los mismos nombres apolillados en casi todas las fiestas de distrito -el año pasado Jose Manuel Soto y Leticia Sabater compartiendo cartel en Arganzuela y, supongo, cobrando por ello-; padecemos un calendario de eventos culturales que basculan entre el enchufismo y los precios abusivos, pasando por no pocas programaciones de poco o nulo interés. Además, se dan todas las facilidades para la celebración de macroconciertos, festivales… para las promotoras grandes, y todas las dificultades para las salas pequeñas y promotores arriesgados e independientes. La legislación es absurda e insatisfactoria a todos los niveles, y lo que se sale de lo normativo es peor aún: la voluntad es cercenar la cultura libre, en lugar de fomentarla. En cuanto a la Comunidad de Madrid, hablar de política cultural es algo absurdo; sólo existe una: el gasto sin medida en autobombo, en la propaganda, además con adjudicaciones escandalosas a favor de empresas «amigas», y el recorte tajante en todo lo demás. Se supone que Madrid, como centro empresarial y turístico y como capital del estado, debería gozar de una legislación y unas acciones públicas que la impulsen como hervidero cultural. Y sí: hay pequeñas y fructíferas escenas -no sólo en la música- que se muestran llenas de ánimo y efervescencia, pero eso es a pesar de lo que hacen el Ayuntamiento y la CAM o, incluso, debiendo plantarse en contra. Y siempre a costa de los recursos que, por otro lado, pueden conseguir esos músicos y creadores. Puede que crecerse ante las dificultades hasta sea un buen estímulo, pero no hay nada por lo que dar las gracias y sí mucho por lo que quejarse».
2.-«En Madrid, en cuanto a inversión pública, creo que poco podría hacerse, incluso teniendo voluntad para ello, dado el nivel récord de endeudamiento a que estamos sometidos los madrileños de la capital, gracias a los grandes proyectos de Gallardón -el desmantelamiento de parques y espacios deportivos alrededor del río al hilo de las obras de la M-30, para convertirlos en algo vistoso pero en absoluto pensado para su disfrute comunitario; las obras que han convertido Serrano y calles aledañas en una zona de mayor lujo todavía, a expensas del desarrollo de barrios verdaderamente populosos y necesitados de infraestructuras; el antiguo Edificio de Correos, convertido en un palacio absurdo para el alcalde, y que ha costado más de 500 millones de euros-.
 Es imprescidible un plan de inversiones públicas, pero también se podría hacer mucho si, para empezar, los espacios públicos en desuso o infrautilizados, se habilitasen y cediesen para su programación por colectivos culturales independientes. Hay ejemplos de espacios autogestionados que funcionan muy bien, que no dejan de hacer actividades y en los que los propios gestores se cuidan mucho de que se mantenga la seguridad y la higiene. Es algo que se podría generalizar a coste cero.
Y otro paso decisivo sería el de liberalizar la organización de eventos y conciertos, siempre que se cumplan los requisitos mínimos de salubridad, seguridad y descanso de los vecinos. A lo sumo, un sistema autorizaciones, no de costosos permisos. El PP siempre presume de ser el partido de «la libertad», los emprendedores y la iniciativa privada. Pero luego, lo único que desregulan son aquellos sectores que pueden dar beneficio a los de su entorno. La cultura, el patrimonio de todos y eso lo tienen bien cargado de regulaciones. ¿Qué daño hace que alguien toque en la calle? ¿Qué problema hay en que un bar programe un concierto si está bien insonorizado o se toca en acústico? Serían cambios sin coste alguno para las administraciones y de la que nos beneficiaríamos de inmediato».

Los Autócratas:
1.-Enrique: «En mi opinión, fatal… A años luz de Enrique Tierno Galván (que en paz descanse), ahora el Ayuntamiento de Madrid solo y exclusivamente simpatiza con grupos/conciertos-producto. El underground existe tanto como en los ochenta pero completamente a ciegas para quienes nos gobiernan».
Fran: «Y encima cada día cierran o les ponen mas trabas a las salas para hacer conciertos».
2.-Enrique: «Ceder la Plaza Mayor para conciertos exclusivamente organizados por Aplasta tus gafas de pasta, Azul Alcachofa y otras plataformas reales que apoyen el movimiento emergente».
Fran: «Habilitar mas espacios de uso gratuito para montar buenos saraos».

Manu (Gramaciones Grabofónicas):
1.-«Nula, no existe apuesta alguna excepto los Veranos de la Villa trayendo a las mismas viejas glorias de siempre. No sólo no se apoya la música (en especial la independiente) sino que se hace lo posible por obstaculizarla, cerrando salas y cambiando licencias».
2.-«No pido ayudas ni subvenciones, pero sí pido que no se obstaculice. Estamos a años luz de países civilizados como Francia o Suecia donde la música es cultura, pero al menos podrían cederse espacios públicos para que se puedan hacer conciertos, como Centros Culturales, que podrían servir para más cosas que clases de cerámicas y cuentacuentos, o que el Matadero sea una alternativa pública a La Casa Encendida y no un espacio infrautilizado en el que lo único que puedes hacer es pagar por montar algo allí».

Capitán Sunrise:
1.-«Suena a tópico decir esto pero parece que cualquier tiempo pasado fue mejor. Hasta hace poco había más salas donde tanto los grupos emergentes como los ya establecidos tenían la oportunidad de actuar, pero de un tiempo a esta parte han cerrado algunas de ellas y parece que está más complicado conseguir conciertos, y a la comunidad parece no importarle demasiado la cultura o subcultura emergente… Es una pena, porque hay gente encantadora y muy emprendedora (como la que está tras el Ocho y Medio, de cuya inminente reapertura nos alegramos) que se ha dejado la piel para dar a conocer nuevos grupos y para que haya un espacio para el público donde ver buenos conciertos. Las instituciones deberían dar más subvenciones y apoyar más todo esto, ya que es cultura para todos».
2.-«Apertura de más salas que la comunidad deje subsistir, en vez de querer cerrarlas, o incluso cesión de espacios como por ejemplo centros culturales con subvenciones para poder realizar festivales que apuesten por los grupos emergentes de la ciudad, y dar más facilidades a organizadores emprendedores que han hecho todo lo posible por llevar a cabo festivales musicales trabajando sin parar, y lo han logrado hacer fenomenalmente, pero casi sin ninguna ayuda, como por ejemplo el Madrid Pop Fest, que pese a ello fue todo un éxito».

Javi (Cosmen Adelaida):
1.-«Hay algunas propuestas en las que participamos como público, como pueden ser las que se incluyen en La Noche en Blanco y en el Día de la Música, pero por lo general la ayuda para los grupos que estamos empezando es insuficiente. Nosotros perdemos mucho dinero, un dinero que no tenemos, intentando sacar adelante nuestro proyecto, y todavía no hemos encontrado la forma de apoyarnos en las instituciones locales. Más bien al contrario, el Ayuntamiento sigue más ocupado en hacer redadas para impedir la música en algunos locales, que en encontrar la forma de apoyar a los grupos u otras manifestaciones artísticas».
2.-«Al menos que existiera un lugar donde tocar en el centro de Madrid sin tener que pagar un dineral por el alquiler, como hay que hacer ahora. A través de subvenciones, espacios públicos… Como fuese… Sería una forma sencilla de que se consolidara un circuito que promocionase el talento musical emergente y con ello la cultura local».

Emerge:
1.-David: «Pues nosotros en general no vamos a conciertos que, que sepamos, estén subvencionados directamente por el ayuntamiento o la CAM. Creo que el apoyo es poco, y creo que por ejemplo, a lo largo de un día como San Isidro, las apuestas por la música independiente en Madrid, apoyadas por estas instituciones han sido escasas o nulas, por lo menos que yo sepa. Obviamente, Universimad no lo considero «música independiente». Por descontado que si el ayuntamiento ha estado peleando durante mucho tiempo con muchas salas, cerrándolas temporalmente, o indefinidamente es porque no las apoya mucho».
2.-Fer: «Permitir la entrada de menores de edad a los conciertos. Es absurdo que puedan entrar a un bar y no a una sala de conciertos, más si van acompañados de un adulto.
David: «Más conciertos, o ciclos/festivales, gratuitos o a muy bajo coste. El BAM de Barcelona es un ejemplo a seguir. Dar facilidades a promotoras para hacer festivales, como cuando hubo Festimad en El Soto de Móstoles, o Summercase (aunque este último no estaba en un buen emplazamiento). Día de la música gratuito. Subvencionar locales de ensayo, no tiene ningún sentido pagar más por un local que por un apartamento en el centro, es de locos».

Marta (Solletico):
1.-«En Madrid hay pocos sitios con licencia para ofrecer actuaciones en directo y al parecer es casi imposible conseguir una, incluso para aquellos que la pagarían encantados. La mayoría de las salas pequeñas no cuentan con licencia ni con buenos equipos; señal de que no es una actividad que se fomente en nuestra ciudad».
2.-«Creo que algo positivo sería organizar en los barrios y distritos centros con locales de ensayo y salas de concierto a disposición de los ciudadanos. Nausica y yo empezamos a hacer música en La casa de la juventud de San Sebastián de los Reyes, donde trabajaba gente muy comprometida y con muchas ganas, gracias a los que surgían grupos como champiñones y sin cuyo apoyo nos habría costado mucho más arrancar. Por otro lado, me parece interesante algo que he escuchado que se hace en Francia: existen subvenciones para asociaciones que montan salas de conciertos; se considera que es un modo de fomentar la creatividad musical y con ella el Patrimonio cultural del país».

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