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Four Tet / Sixteen Oceans

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Four Tet / Sixteen Oceans

Four Tet dice que se ha sentido inquieto por sacar su nuevo disco en un momento como el actual, pero que la buena recepción de sus fans le ha hecho cambiar de perspectiva. «Estoy empezando a pensar que en realidad es un momento estupendo para entregarlo al mundo», ha indicado. Lo es: ‘Sixteen Oceans’ es un trabajo de electrónica detallista hecho para disfrutar con cascos, en el recogimiento del hogar, en el confinamiento, pero a su vez lleno de esperanza y luz. Llega en el momento perfecto.

‘Sixteen Oceans’ es una recopilación de los sonidos que Kieran Hebden ha explorado en la última década. En este sentido se puede decir que no hay efecto sorpresa al que agarrarse, a lo sumo el sample de Ellie Goulding en ‘Baby’, aunque esta salía después del sample de Nelly Furtado en ‘Only Human’. Los ritmos bailables extraídos del garage house clásico asoman ya en la primera pista, ‘School’, así como en ‘Baby’, ambas muy melódicas; mientras la parte ambiental y mística de otros trabajos vuelve a aparecer por ejemplo en el downtempo preciosista de ‘Romantics’, que combina el sonido del arpa con el del flash de una cámara de fotos, o en el ensueño final ‘Mama Teaches Sanscrit’. Y ‘Teenage Birdsong’ -publicada hace un año- incluso remite a obras anteriores de Hebden gracias a su base hip-hop, que el artista adorna con exquisitos juegos de percusión melódica y una juguetona melodía aflautada. Sin momentos tan espectaculares como los había en el notable ‘New Energy‘, ‘Sixteen Oceans’ es como un disco hermano de aquel, pero más modesto.

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Esto no significa que no haya cosas que disfrutar en ‘Sixteen Oceans’. Por supuesto, lo mejor del álbum vuelve a ser la gran habilidad de Four Tet para tejer verdaderos tapices sonoros en sus canciones a través de samples muy ricos y orgánicos. El sonido de los pájaros sobrevuela todo el disco confirmando el carácter doméstico del proyecto, pero el trabajo de producción encierra cientos de detalles y matices que enriquecen la escucha. ‘Love Salad’ es la canción bailable del álbum que es a su vez la más exquisita en cuanto a instrumentación, y esta delicadeza está presente también en una composición tan melódica y esperanzada (a pesar de su título) como ‘Something in the Sadness’. Puede que la presencia dislocada de un instrumento oriental en la oscura ‘Insect Near Piha Beach’ ya no impresione como lo hacía en ‘Two Thousand and Seventeen’, pero Hebden parece incapaz de hacer una mala canción aunque a veces ‘Sixteen Oceans’ deje esa sensación extraña de haber sido ya hecho antes y mejor.

Calificación: 7,1/10
Lo mejor: ‘School’, ‘Baby’, ‘Teenage Birdsong’, ‘Love Salad’
Te gustará si te gusta: la electrónica melódica tipo Caribou o Bonobo
Escúchalo: Spotify

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