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Rothrigo / Apple Juice

Lo mejor: 'Apple Juice', 'Did it Again', 'Train Tracks'
Te gustará si te gustan:Tobias Jesso Jr, Whitney, el soft-pop de los 60 y 70
Escúchalo: Youtube

No suele ser lo más habitual que un proyecto de bedroom-pop (entiéndase pop casero, no lo que hace Mac DeMarco) presente influencias tan acusadas de las bandas y girl groups de los años 60 y 70, pero es el caso de Rothrigo, un muchacho madrileño que ha vivido en Londres y que, a sus 22 años, publica su primer disco. ‘Apple Juice’, que ha contado con coros de Amber Gimbergen, batería de Hinds, y con la mezcla de Paco Loco, bebe sin tapujos del sonido de los Beatles, los Beach Boys, Stevie Wonder, Brill Building y del «sunshine pop» en general para enarbolar un discurso de pop alegre, buenrollista y naíf, muy bien acabado pese a su carácter independiente y sin dejar de lado la melancolía que ha solido subyacer a este tipo de composiciones.

Sorprendentemente, Rothrigo no tenía ningún interés en la música hasta que se fue a Londres, donde empezó a tocar para aliviar la soledad. Sus canciones están teñidas de nostalgia, y no solo por la música sino también por las letras. ¿Alguien se acuerda de cuando Adele recordaba «cuando éramos jóvenes» a los 25 años? En el ufano corte titular, Rothrigo canta que «echa de menos ser niño» y, en ‘Be the Change’, que incorpora unos pianos ultra Brill Building que remiten a Tobias Jesso Jr, probablemente el artista al que Rothrigo más se asemeja por generación, además de una güira, el cantante declara que «el mañana llega y no haces más que envejecer, la vida que quieres no se está acercando, sigues teniendo tiempo de ser quien quieres ser, todos estos años todavía eres el mismo, ¿no es un poco extraño?»

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Si bien Rothrigo sabe muy bien cómo quiere sonar, y ese sonido es tan ingenuo, colorido e infantiloide como la portada de ‘Apple Juice’, el disco puede caer en lo repetitivo en respecto a las melodías. ‘Did it Again’ y ‘Our Little House’ son monas, pero a menudo es difícil distinguir las unas de las otras. Así, las composiciones de ‘Apple Juice’ que más terminan destacando son las que se salen un poco de lo habitual: ‘Train Tracks’ es un buen corte donde se alternan palmas y vientos metales con una base rítmica próxima al hip-hop; ‘Forgiveness’ añade una necesaria capa de melancolía taciturna en el disco inspirándose abiertamente en ‘Pet Sounds’, y ‘Little Star’ es una bonita nana folk. Por lo demás, Rothrigo tiene tiempo para seguir refinándose y que sus próximas canciones (se avecina un EP en español) no terminen pareciendo todo el rato simples variaciones de una sola.

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