This is a story about a girl named Isabel

Entre el anuncio de su compromiso, la desactivación de su cuenta de Instagram y toda la repercusión del movimiento #FreeBritney que se ha alargado un año, 2021 parece de repente 1999. O 2007. Otro día más, Britney Spears es uno de los temas más comentados de las últimas horas en España pero, esta vez, la culpa no la tiene ella (o su padre).

Este jueves, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha visitado la Universidad CEU San Pablo para ofrecer una charla a sus estudiantes y ha sido recibida entre ovaciones, vítores y gritos de «¡Viva Ayuso! ¡Viva España!» por una masa de pupilos que la esperaba como si fuera Jesucristo. O Michael Jackson. O Britney Spears, porque Isabel ha declarado precisamente sentirse como la princesa del pop a su llegada a la Aula Magna. «Parezco Britney Spears, se ha liado una aquí en la puerta», ha dicho, lozana.

El comentario tiene todo el sentido del mundo: rara vez una dirigente política provoca este fervor entre las masas, sobre todo porque estamos en 2021 y no en 1939, pero, si ya hemos analizado en profundidad los motivos por los que Isabel Díaz Ayuso ha tratado de venderse como un icono pop, mientras luego «mejora las leyes LGTB+» (sic) de Madrid con Rocío Monasterio de VOX, solo faltaba que ella misma se comparara con uno, como ha sucedido.

Eso sí, la noticia tiene trampa porque la Universidad CEU San Pablo es católica y privada. Como ha dicho Cristina Pardo en Más vale tarde, Ayuso estaba en «campo amigo», aunque tampoco ha obviado la realidad de que la presidenta es «bastante aclamada» en general. Podríamos comernos la cabeza intentando encontrar similitudes entre Britney Spears e Isabel Díaz Ayuso -Dios nos libre- pero si el tema está dando que hablar es por lo «atrevido» de la comparación. Y no porque Britney sea un icono gay y Isabel quiera «descolectivizar» a la comunidad. En última instancia, Britney es admirada por bastante más gente la que cabe en el centro que ha visitado Ayuso. Digamos que es más universal. Ahora bien, a ambas les une su afán por perseguir la «libertad» a su manera.

Esta fue la palabra favorita de Ayuso durante su última campaña electoral y sigue siendo la gran meta de Britney, ahora mismo atrapada en el vídeo de ‘Lucky‘ hasta nuevo aviso. Aunque, para cada una de ellas, probablemente la libertad signifique algo muy distinto…

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Publicado por
Jordi Bardají