- Publicidad -

ABBA / Voyage

Lo mejor: 'Don't Shut Me Down', 'I Still Have Faith In You', 'Just a Notion', 'When You Danced With Me'
Te gustará si te gustan: Enya, Roxette y ellos mismos en su lado más baladesco
Escúchalo: en Youtube

Seamos honestos: es un milagro que los cuatro miembros de ABBA estén vivos, pues no todas las superestrellas de los 70 pueden decir lo mismo; que se lleven lo suficientemente bien como para sacar adelante cualquier tipo de proyecto después de dos divorcios en la banda, y si no que se lo digan a sus admirados Fleetwood Mac; y que se hayan animado a sacar adelante un álbum de 10 pistas, aun sabiendo seguramente que no podía competir en calidad con sus mejores discos. Hablando de una de estas canciones nuevas, ‘I Can Be That Woman’, especulando sobre cuán autobiográfica puede ser, Björn Ulvaeus explica que sólo ellos saben qué es un hecho y qué es ficción en las composiciones de este disco, porque «tener más de 70 años te da esa libertad. Hay una libertad que solo alcanzas cuando llegas a esa edad».

Una libertad y cierta calma, añadiría. En sus momentos más exquisitos, este nuevo disco ‘Voyage’ es una mirada al pasado tranquila y sosegada hacia cuatro personas que conformaron dos matrimonios y sendas familias con un puñado de historias que contar, tras vender discos por millones en todo el globo terráqueo. El mundo caía a sus pies a su paso, y este álbum supone una reconciliación consigo mismos en todo su esplendor. ABBA nunca más volverá a ser el grupo que rechazó reunirse por 1.000 millones de dólares, a partir de ahora será el grupo que hizo un álbum tras 40 años de silencio, para dejarnos mensajes de aceptación tan bonitos como los que encontramos en el primer avance, llamado como declaración de intenciones ‘I Still Have Faith In You’. «Me recuerdo a mí misma quiénes fuimos / cuán inconcebible es haber llegado tan lejos», dice Frida refiriéndose bien a sus logros musicales o bien a su propia reunión. Añade el siguiente tema en la secuencia: «Estás aquí solo por la música, eso es todo, ¿o podría ser que añoras los viejos tiempos cuando bailabas conmigo», se pregunta ‘When You Danced With Me’ refiriéndose a los compañeros de la banda o a sus propios fans.

- Publicidad -

‘Voyage’ juega con la complicidad entre sus miembros en muchos de sus textos, sin que el oyente tenga al menos de momento más información sobre cómo ha sido la grabación del disco o la reunión, que los rumores de los últimos años sobre una gira de hologramas o algún tema nuevo suelto. En ocasiones, el propio grupo ha tenido que buscar en la Wikipedia de dónde ha salido un tema. Björn Ulvaeus dice que es ahí donde se ha enterado de que el tercer single de este álbum, ‘Just a Notion’, procede en verdad de septiembre de 1978, sin poder aportar mucho sobre por qué no se utilizó en ‘Voulez-vous‘ cuando tocaba. «Es una gran canción con buenas tomas vocales. Recuerdo que se la pusimos a alguien en una editora de Francia y les gustó, así que es y será para siempre un misterio».

Para la grabación de este tema en ‘Voyage’ se han utilizado las mismas voces, pero se han regrabado los instrumentos. Es una de esas buenas canciones de rock que a veces se gastaban ABBA, con sus vientos, su piano y cierta influencia glam. Es, como la más artificiosa ‘No Doubt About It’, uno de los resquicios de energía en un álbum que abusa del formato balada sin que los resultados sean tan excitantes como en la inmensa ‘I Have a Dream’ o los viajes vocales tan adictivos como los de un ‘Thank You for the Music’. El resultado es más próximo a Enya y Andrea Bocelli, recordando a aquellas canciones en las que se parecían un poquito a la también superventas Nana Mouskouri.

- Publicidad -

El folk estuvo muy presente en algunas canciones de ABBA, y en ‘Voyage’ tiene un gran protagonismo de diferentes formas. En la muy irlandesa ‘When You Danced with Me’ se desarrolla con una visión más moderna y electrónica; ‘Little Things’ es abiertamente un villancico, mientras ‘Bumblebee’ es más baladesca. ‘I Still Have Faith In You’ es en ese sentido un single muy bien elegido, pues cuenta con una faceta más conservadora, también ciertos arreglos electrónicos, y sobre todo varios giros melódicos 100% ABBA, que juegan a buscar el pre-estribillo, el estribillo y el post-estribillo perfectos. Al final, la canción funciona totalmente en su juego de explosión y contención. Emoción al cubo, pero expresada con esa madurez que da lo aprendido con el paso de los años.

Mejor aún es ‘Don’t Shut Me Down’, una canción que equilibra perfectamente ese lado más tranquilo que ahora mismo parecen preferir y su voluntad disco-funky. Cuando aparece esa caída de piano y ese ritmo que recuerda que ellos llegaron mucho antes que Daft Punk, y las texturas deciden tornarse un tanto ásperas, vuelven a ganar la batalla. Es otra canción que al fin y al cabo nos habla del presente con un poso optimista y una clara voluntad de perdurar, que además aparece muy acertadamente vinculada a la balada ‘Little Things’: esta acaba con un coro infantil, mientras ‘Don’t Shut Me Down’ comienza hablando de la «risa de los niños». Contexto, formato álbum, número de pistas y duración del disco: todo es tan 70’s…

ABBA recuperan en ‘Voyage’ muchas de sus facetas y una de ellas es la sociopolítica, que tuvo protagonismo de manera muy certera en ‘The Visitors’, el que hasta ahora era su último disco, publicado hace 40 años. En este nuevo álbum aparece en una cara B en este caso un tanto más desangelada, en la que los riesgos y los zig zags melódicos habituales del grupo brillan por su ausencia: el disco se cierra con un tema llamado ‘Ode to Freedom’ que no logra ser un epitafio tan potente como lo era hasta ahora ‘Like an Angel Passing Through My Room’ en ‘The Visitors’. Las mencionadas adicciones de ‘I Can Be That Woman’ están inspiradas en las de Tammy Wynette, si bien suena más bien a Roxette y ese perro sobre el que vuelve la historia te saca de la misma más que te mete; ‘Bumblebee’ es una vaga aproximación al tema del cambio climático; y ‘Keep an Eye on Dan’ resulta la peor del conjunto al ofrecer un trasfondo de misterio a una melodía que Amistades Peligrosas podrían haber cantado, quizá porque estos versionaron ‘Tell It to My Heart’. Con todo lo kitsch que suena hay que decir que ‘Keep an Eye on Dan’ nace exactamente de donde viene otro tema que había en ‘The Visitors’. Allí ‘Slipping Through My Fingers’ hablaba sobre el miedo de Agnetha a separarse de su hija Linda cuando se iba al colegio. La nueva recoge el dolor de un niño por el divorcio de sus padres.

Así, ‘Voyage’ contiene algunas canciones notables y otras que sólo funcionarán en un contexto navideño, la época en que casi siempre publicaron sus discos, como este. Será ese día invernal de renos voladores, luces de colores, grandes ausencias y campanillas de fantasía donde terminen de cobrar sentido los perros, los abejorros y las flores a las que apela este disco en ‘Little Things’, ‘Ode to Freedom’, ‘I Can Be That Woman’… y donde ‘I Still Have Faith in You’ se crezca como una de sus mejores composiciones históricas. Será entonces cuando más convencidos entonemos thank you for the comeback.

Discos recomendados