La Femme / Teatro Lúcido

El nuevo disco de La Femme es la «banda sonora libre, loca, inesperada, turbulenta, festiva, sin complejos y alternativa a esta época» en palabras de la misma nota de prensa, lo que pone los dientes largos respecto a su contenido. ‘Teatro Lúcido’ es todas esas cosas, en gran parte porque está escrito enteramente en español. Español roto, eso sí.

Los miembros de La Femme viven en París, pero algunos de ellos provienen de Biarritz, y el dadaísmo de su sonido es tal que el euskera aparece en ‘Maialen’ («maite zatut» es «te amo»), pero la canción es una especie de pasodoble que se casa con el mariachi.

La mezcla tiene sentido en el universo de ‘Teatro Lúcido’, un disco que nace de los periplos de sus integrantes por España y México, de los que sacan petróleo musical a lo largo de 50 locos minutos. La «fuga italiana» que abre el álbum tiene más en verdad de pasodoble psicodélico, las guitarras españolas enriquecen el single ‘Y tú te vas’, y a la bossa de ‘No pasa nada‘, el grupo le ha metido una pastilla en el vaso, como a su protagonista, en cuya cabeza de repente nos encontramos, sumidos en un viaje psicotrópico que termina en «resaca»… y también en La Movida madrileña. Alaska es una inspiración reconocida.

La mezcla imposible de géneros, sumada al delirio más imposible todavía de las letras, hacen de ‘Teatro Lúcido’ una escucha atípica. A menudo, los integrantes La Femme parecen guiris que cantan lo primero que se les ha ocurrido. «Yo voy por el camino del mamut con alegría», cantan en la aflamencada ‘El tío de Padul’. «A dónde está la cerveza?», se preguntan. Parece que la encuentran: «Me encanta un litro / Con una ración de patata / Un chorizo y una morcilla». En la serenata de ‘El Conde-Duque’ buscan la calle ídem, pero están tan borrachos que no la encuentran. Por supuesto, la cantan pedo. Y la «resaca» que les avecina es infernal, aunque quizá eso de «es un día oscuro sin esperanza, terminaré de sufrir cuando llegue la muerte / podría para siempre dormir» les ha quedado un poco emo de más. Es lo que tiene la bajona después de la fiesta.

El momento estelar en todo este tinglado es ‘Sacatela‘ (sic), que no narra un episodio exhibicionista aunque pueda parecerlo, sino la historia de un hombre que no se «saca» a una mujer de la cabeza, mientras esta va «buscando otra polla» y planea «comerle como una chupacabra». Puede que Le Femme renuncien a la tilde en esta palabra sobreesdrújula, pero no a un pegadizo ritmo de cumbia.

‘Sacatela’ es uno de varios momentos en ‘Teatro Lúcido’ en que La Femme logran divertir desde el absurdo, como sucede también en el dembow psicodélico de ‘Cha-Cha’, que rima «guapa como la luna» con «chula como una pintura». La espontaneidad marca muchas de estas composiciones aunque no siempre funciona, como es el caso de la pista titular, donde el grupo simplemente deja que una voz mecánica, tipo inteligencia artificial, recite la letra encima de la base instrumental. Otras veces el humor no se traduce en canciones que seguiremos escuchando en el futuro (‘El Conde-Duque’) aunque, como obra que ofrece una «experiencia», pocas saldrán este año más atrevidas y voladas que esta.

Os recordamos que La Femme visitan 3 ciudades españolas en enero y JENESAISPOP es medio oficial de la gira: estarán el 17 de enero en la sala Razzmatazz de Barcelona, el 18 en La Riviera de Madrid, y el 19 en Santana de Bilbao. Las entradas están a la venta.

Los comentarios de Disqus están cargando....
Share
Publicado por
Jordi Bardají
Tags: la femme