Música

Tennis / Pollen

Qué monos son Tennis, ¿verdad? El matrimonio formado por Patrick Riley y Alaina Moore llega a su 6º disco -el 3º que sacan por San Valentín- cada vez más recluido en sí mismo, en ‘Pollen’ a los mandos de la autoría y la producción, claro, pero también de la ingeniería de sonido. No esperes por aquí ningún «featuring» de Phoebe Bridgers.

De tanto mirarse el ombligo, de tanto hablarnos de su propia relación, pueda parecer que la luz se les ha ido apagando desde que los conocimos con su debut ‘Cape Dory‘ (2011). Las apariencias engañan y ‘Swimmer‘ de 2020 ha terminado resultando una de sus entregas más exitosas, dejando pequeños hits -para sus estándares-, como ‘Need Your Love’, ‘Runner’ o ‘I’ll Haunt You’. Tres años después vuelven con un álbum que querían que fuera más pop -pese a que ellos mismos confiesan que les salen estructuras raras- con el objetivo también de huir del «muro de sonido» que a veces hemos encontrado en su música, para resaltar la voz de Alaina Moore en primer plano.

Esas estructuras trabajadas dejan algunos de los mejores momentos de ‘Pollen’, como la propia ‘Pollen Song’, que pasa de lo acústico a incorporar percusión tropical y juguetona, llegando a una fantástica «outro». Como también lo es la de ‘Never Been Wrong’ (me refiero al final, pero también el puente en latín), una de las mejores composiciones pese a no haber sido escogida como uno de los singles. Sí es además esta ‘Never Been Wrong’ de las más representativas de las inquietudes de Tennis. Antes de entregarse a una explosión de teclados, la canción había empezado con unas guitarras ásperas, como las que hemos escuchado en otros puntos del álbum, como la carismática ‘Glorietta’, que habla sobre patriotismo y mandatos bíblicos.

‘Pollen’ recibe su nombre de la importancia de las «pequeñas cosas», de cómo «una partícula, un momento, una elección», pueden traer «grandes consecuencias». ‘One Night with the Valet‘ y ‘Hotel Valet’ recuerdan el día en que Tennis se conocieron y el oficio que tenían como «botones» y camarera en un hotel; mientras otras como ‘Forbidden Doors’ parecen exagerar los momentos de debilidad de cualquier relación de larga duración. «Sé que se ha acabado, pero me ha llevado un mundo / Estoy tan agotada que no era capaz de darme cuenta», dice.

En el mundo de Tennis continúan apareciendo los pianos 70’s a lo Burt Bacharach y Carole King (la mencionada ‘One Night with the Valet’, ‘Paper’), los teclados 80’s más próximos al dream pop (‘Let’s Make a Mistake Tonight’), también envueltos en su filosofía lo-fi, y cierran el álbum con otra cucada que tiene a bien llamarse «Almohada para una nube». Ah, también hay un anodino tema sobre ‘Gibraltar’, pero no te preocupes, que si no acostumbras a escuchar tal palabra en inglés, ni vas a enterarte.

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: tennis