‘Secretos de un escándalo’: Todd Haynes reinterpreta las «pelis de tarde»

Todd Haynes comenzó su carrera mezclando alta y baja cultura, la experimentación formal con el melodrama camp. En su debut, ‘Superstar: The Karen Carpenter Story’ (1987), narraba la trágica historia de la cantante del dúo The Carpenters, fallecida a los 32 años a causa de las complicaciones derivadas de la anorexia nerviosa, combinando imágenes de archivo y animación stop-motion con muñecas Barbie.

En ‘Secretos de un escándalo’, el director californiano recupera en parte esa estrategia narrativa. La película cuenta una historia telefilmera “basada en hechos reales”, el caso de Mary Kay Letourneu (una profesora de 34 años condenada por haber mantenido relaciones sexuales con un alumno de 12, con quien se casó y formó una familia), narrada mezclando los códigos expresivos de una peli de sobremesa con las metáforas visuales y la complejidad psicológica de una película de Bergman (las referencias a ‘Persona’ y ‘Los comulgantes’ son constantes).

Para ello utiliza un punto de vista muy particular, un feliz hallazgo de guion que le ha valido una nominación al Oscar a la debutante Samy Burch: la película está narrada a través del protagonismo de una actriz de televisión (espléndida Natalie Portman) que va a pasar varios días con la familia de la “escandalosa” pareja (el chico ya tiene 36 años y la mujer cerca de 60) con la intención de documentarse para interpretarla a ella en una película. Un telefilme del tipo ‘La historia de Mary Kay Letourneau’ (2000), protagonizado por Penelope Ann Miller y que fue emitida en su momento por, sí, Antena 3.

A partir de esa premisa, Haynes construye un sugerente y muy retorcido drama psicológico basado en la disonancia, en el contraste que aparece reflejado en el título original, ‘May December’: las trágicas consecuencias de un caso de estupro conviven con la sátira sobre su tratamiento mediático y ficcional, los graves acordes de la música de Michel Legrand de ‘El mensajero’ (1971) con los bucólicos paisajes de Savannah (bellamente fotografiados por Christopher Blauvelt, el fotógrafo de Kelly Reichardt), la exploración de un personaje con la explotación de la persona, los encuadres sofisticados (el de la tienda de novias es una maravilla) con el zoom, Bergman con el culebrón televisivo…

Esa dicotomía se ha visto reflejada hasta en los premios. ‘Secretos de un escándalo’ ha sido nominada como mejor drama en los Satellite Awards y mejor comedia en los Globos de Oro. Una muestra más de la capacidad de Haynes para sorprender, descolocar y hacer suyas unas historias que, desde la extraordinaria ‘Carol’ (2015), son guiones ajenos. ¿Hasta cuándo va a ser ignorado como director en los Oscar?

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Publicado por
Joric