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Of Monsters and Men / All is Love and Pain in the Mouse Parade

Lo mejor: 'Dream Team', 'Television Love', 'Barefoot in the Snow', 'Ordinary Creature'
Te gustará si te gustan: Mumford & Sons, Coldplay, Arcade Fire
Escúchalo: Youtube

El primer disco de Of Monsters and Men en 7 años abre intentando no pensar: «¿Qué tal si no conectamos la cabeza ahora, qué tal si no pensamos en absoluto?», se pregunta el vocalista Ragnar Þórhallsson en ‘Television Love’. El círculo de ‘All is Love and Pain in the Mouse Parade’ se cierra en ‘The End’, que incluye una nueva alusión a la televisión: el grupo saborea esos primeros instantes de la mañana en que todavía no ha puesto las noticias y parece que el «mundo no se acaba», en esta mona cancioncilla acústica, casi de hoguera.

‘All is Love and Pain in the Mouse Parade’ explora esa frontera emocional entre la felicidad y la tristeza, en canciones que suenan igualmente situadas en ese umbral, solo tendiendo ligeramente hacia un lado o hacia el otro.

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Of Monsters and Men escriben sobre sentirse frustrados pero poniendo buena cara en ‘The Actor’, desconectados en ‘Fruit Bat’ o inseguros en ‘Tuna in a Can’. En el animado single ‘Ordinary Creatures’, de piano rockabilly, un largo periodo de apatía se transforma en bienestar emocional, por fin. Y una amistad que empieza a quedar muy atrás, en ‘The Towerin’ Skyscraper at the End of the Road’, es una buena noticia.

Aferrados a la fórmula de folk-rock atmosférico que les funciona y que convirtió su gran éxito ‘Little Talks‘ en un éxito global, el cuarto álbum de Of Monsters and Men se sitúa musicalmente en otro umbral, entre una épica controlada y un intimismo luminoso, aunque la banda de Reykjavík llega a sonar demasiado conforme con su propia fórmula, repitiendo ideas sin ofrecer giros interesantes.

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Brilla ‘Dream Team’, la mejor canción del disco, que empieza recordando a Keane, después se vuelve folk-rock e incluye unos simpáticos teclados de estilo «boreal». En el lado de las baladas, ‘The Block’ sorprende por su desolación. La vulnerabilidad de ‘Barefoot in the Snow’ deja una de las letras más emotivas («ojalá fuera feliz, ojalá rebosara alegría, qué difícil es ser feliz») y, como hemos dicho, el álbum se preocupa por ofrecer un viaje con principio, nudo y desenlace.

El inconveniente es que, durante esa travesía, no ocurren grandes acontecimientos. La técnica del crescendo suave en las composiciones de ‘All is Love and Pain in the Mouse Parade’ funciona al principio, por ejemplo en la citada ‘The Actor’, pero en ‘Kamikaze’ empieza a volverse repetitivo, y se echa en falta una variedad instrumental como la que refleja ‘Dream Team’ en su original uso del teclado; en el álbum las trompetas y xilófonos suenan deliberadamente enterrados en la atmósfera.

La prevalencia de medios tiempos cargados de épica en el elepé tampoco genera en ‘Styrofoam Cathedral’ la típica canción de final de disco que quiera destacar, y el grupo claramente antepone la construcción de cohesión y narrativa a la creación de canciones claramente definidas, de las cuales escasea la segunda mitad del álbum. El «ratoncito» que da título al álbum aparece finalmente en la ambiental ‘Mouse Parade’, transmitiendo una curiosidad que se echa un poco en falta en el disco.

Of Monsters and Men son cabeza de cartel de SanSan Festival, que se celebra en Benicàssim del 2 al 4 de abril de 2026.

Rosalía / LUX

<strong>Lo mejor:</strong> 'Dream Team', 'Television Love', 'Barefoot in the Snow', 'Ordinary Creature'<br> <strong>Te gustará si te gustan:</strong> Mumford & Sons, Coldplay, Arcade Fire<br> <strong>Escúchalo:</strong> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=HNGCDYKNxmw">Youtube</a>Of Monsters and Men / All is Love and Pain in the Mouse Parade