¿Dónde está la Lizzo de ‘Juice’? La autora de ‘Special’ ha lanzado hoy el que podría ser el primer adelanto de su próximo disco, ‘Don’t Make Me Love U’. El coqueteo de Lizzo con la música ochentera llega en esta canción a sus niveles máximos. Por desgracia, la interpolación de algunos de los mayores éxitos de los 80 no es suficiente para levantar el tema. De hecho, acaba siendo contraproducente.
‘Cuz I Love You’ fue el último disco de Lizzo antes de las numerosas polémicas que han rodeado su carrera y posteriores lanzamientos. ‘Don’t Make Me Love U’ es un intento fallido de reconectar con esa vibra. Para ello, la artista reutiliza la línea de bajo de ‘Livin’ On A Prayer’ y los arreglos melódicos del estribillo de ‘The Best’, que Lizzo cambia por su propia voz. Esto está en los créditos oficiales. Por si fuera poco, es difícil no pensar en ‘Like A Virgin’ en cuanto empieza la canción, aunque no sea una referencia oficial.
De primeras, el hacer un tema de estilo ochentero cogiendo los elementos más reconocibles de tres de los mayores hits de esa década no parece la mejor idea. Sobre todo, si el único gancho de tu canción reside en esos elementos, porque del resto de ‘Don’t Make Me Love U’ es muy difícil acordarse.
Uno de los mayores problemas del tema es que el estribillo parece que llega demasiado rápido, como de sopetón y sin ningún tipo de anticipación. «Ah, que esto es el estribillo…» es lo que a uno le viene a la cabeza. Esto tiene mucho que ver con la percusión, a la que le da igual que sea el verso, el estribillo o el pre-estribillo. Ella se mantiene sin cambios durante prácticamente todo el tema, a excepción de un redoble en el puente.
Se ve claramente la intención que hay detrás del tema, y sí podría llegar a ser un temazo retro, pero falta cocción y dinámica. Lo peor que le puede pasar a una canción de estas características es que sea aburrida. La letra tampoco la levanta, con Lizzo pidiendo honestidad en una relación: «Yo solo quiero ser deseada y sentirme preciosa / Más te vale que sepas lo que quieres».
Del videoclip, lo peor al final resulta siendo el tema. En él, Lizzo se dedica la canción a sí misma. Literalmente, a la Lizzo de ‘Cuz I Love You’, a la que incluso le perrea. Hacia el final del vídeo, hasta incluye una referencia directa a la portada del disco. Eran tiempos mejores.