Los singles que están sosteniendo este lanzamiento de Drake son ‘Janice STFU’, ‘National Treasures’ y ‘Shabang’.
Los otros dos álbumes es verdad que han caído: en su cuarta semana ‘Maid of Honour’ es top 28 en Estados Unidos y top 64 en UK y ‘Habibti’ es número 84 en Reino Unido, aunque ojo, este aguanta en el número 14 en Estados Unidos.
En España hace tiempo que Drake no tiene un hit y lo único que queda en listas es ‘Iceman’, que fue número 8 por aquí y baja al puesto 38 en su 4ª semana. Pero la devoción que sienten hacia él en países anglosajones es tan grande (número 1 en Australia, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Suecia, etc.), que es suficiente para que ‘Iceman’ haya vendido lo equivalente a 1 millón de copias según Mediatraffic. Otro año de éxitos para Drake, aunque algunos no dieran un duro por él.
Los datos son tan nefastos que por momentos pensábamos que no habría edición física del álbum, pero Fnac, por ejemplo, sí tiene a disposición un CD y un vinilo rojo. Aun así, el disco solo ha conseguido llegar al puesto 46 de ventas en Estados Unidos, quedando fuera de todo el Billboard 200 al contar el streaming; y al puesto 83 de descargas en Reino Unido.
La artista justificaba sus malos datos echando la culpa al streaming porque ella «era una favorita de la radio», pero cuesta creerlo cuando ‘About Damn Time’ y ‘Truth Hurts’ rondan los 1.000 millones de streams en Spotify. Los temas más escuchados de ‘Bitch’ -‘Don’t Make Me Love U’ y ‘BITCH’- suman solo 2 millones de streams, cifras propias de un artista local semi indie.