Han pasado más de dos años desde que Lana Del Rey pronosticara que la industria musical se movía hacia el country, y hoy ese futuro ya es presente. El Grammy a Álbum del Año para ‘Cowboy Carter‘ no ha supuesto el final de la tendencia; al contrario, en los últimos años hemos asistido al ascenso de Morgan Wallen y Ella Langley, a los regresos al género de Kacey Musgraves o Taylor Swift y a incursiones country de artistas de lo más inesperados. Ahí entra Brandon Flowers.
Volcado en la última década en The Killers, Brandon Flowers publicará el próximo 21 de agosto su primer disco en solitario en más de diez años y todo apunta a que será un álbum de country. Y con «todo apunta» nos referimos a que eso es exactamente lo que ofrecen sus dos sencillos de adelanto, con sus más y sus menos.
Por un lado está ‘Plans’ y por otro ‘Paradise’. La primera es una composición de country plácido en la onda de Glen Campbell, que no escatima en cuerdas lujosas, coros femeninos ni la inevitable armónica. Su letra mira con nostalgia a los sueños de juventud y a los planes que nunca llegaron a cumplirse.
La segunda eleva ligeramente la energía con banjos, guitarras eléctricas y esos mismos coros, construyendo un sonido de country rock clásico con un discreto pulso disco. ‘Paradise’ retrata la rutina de un trabajador que sigue persiguiendo un paraíso que siempre parece quedar fuera de su alcance.
En ningún caso Brandon Flowers reinventa el country con estas dos canciones de ‘Thrasher’, aunque ambas resultan buenos ejercicios de estilo y, sobre todo, elegantes en su ejecución. La mayor baza sigue siendo la voz de Flowers, por encima de unas composiciones que tienden a lo convencional y de unas letras que, quizá por su falta de especificidad, resultan tan universales como vagas.