Mala Gestión describen lo que hacen como “ñunk”. Elías, cantante del grupo, lo definió en Mondo Sonoro como “un parche de mierda que nos inventamos para no tener que decir si hacemos punk o rock”. Si se refieren a canciones como ‘Noche de Casino’, el concepto queda un poco más claro. Sin embargo, el segundo álbum de la banda valenciana no se queda ahí. Hay ñunk, pero también pop rock, electrónica ravera, shoegaze, canción protesta y hasta alguna balada. Escuchar ‘Hacemos lo que podemos’ de una sentada es tan confuso como el género que han inventado.
‘Se Nos Ha Complicado’, su primer LP, fue lanzado en 2024 con temas como ‘Todos Mis Amigos Tienen Sarna’, ‘Ayer Vino Messi’ o ‘Te Amo’. Este último no se trata de una tierna canción de amor, sino de un homenaje al “batido de caca”. El resto de canciones no son mucho más serias que estas. Por eso, sorprende que la intro de su disco más importante hasta la fecha, y el que les ha permitido hacer su debut en La Riviera, sea ‘Morir lejos de aquí’. No hay ninguna broma en esta canción. En su lugar, la letra habla sobre volver “a ser los mismos mentirosos en escenarios” y no poder respirar tras conseguir “lo que más he deseado”.
La ilusión de seriedad no tarda en romperse con ‘Skol’, un temazo que, si bien no se rinde tanto al shitposting como algunos de los que vienen más tarde en el tracklist, captura muy bien lo que hace interesante a Mala Gestión. Elías empieza cantando sobre alguien que puede ser “un sionista” o “un reptil disfrazado de un amigo del colegio al que fui” y llega al clímax del tema con una descripción de una mañana cualquiera en el cole: “Estoy bebiendo una Skol, de camino al school, y me siento tan cool que sé que voy a aprender las tablas de sumar”.
‘Hacemos lo que podemos’ juega constantemente, y de manera brutal, con esta dualidad temática. Ellos mismos comentaban que escribir canciones de coña “es muy fácil”, pero que la cosa se les complica cuando quieren sacar “algo más sincero”. Se nota, porque las canciones más locas son las que suenan más redondas. ‘Noche de Casino’, el hit viral del LP, es un ejemplo. ‘Buenos días Vietnam’, por otro lado, es una obra maestra de principio a fin. Vale, no, pero el mérito es real. Hay muchas canciones capaces de emocionar, pero muy pocas capaces de hacer reír a carcajadas. Esta, con frases como “A veces creo que soy mala persona porque querría apuñalarlo con palos untaos en mierda”, hablando de un jefe, se sale.
Las canciones más serias, sin embargo, no tienen tanta pegada. ‘Morir lejos de aquí’, el shoegaze de ‘Sí, es tu culpa’ o la dulce ‘Correo’ sufren al estar rodeadas de temas con los que es imposible sentir indiferencia. De alguna manera, están condenadas a ser las más olvidadas del tracklist. Al menos, sí que demuestran que más allá de su fachada ‘silly’, Mala Gestión es una banda capaz de hacer un poco de todo. Sí existe otro puñado de temas en los que los chicos sí encuentran el equilibrio perfecto entre ambos mundos, y resultan ser algunos de los mejores.
‘Hacemos lo que podemos’ no es ninguna tontería, pero tampoco es una canción que se tome demasiado en serio a sí misma, y ahí está la clave: “Hacemos lo que podemos, pero nunca hacemos tanto”. En ‘Diésel’ cantan sobre comprar bicicletas “para escapar de un futuro sin velocidad”, pero también sobre ir “atropellando viejas por el bulevar”. ‘Ex-Ex (pareja)’, por último, presenta un concepto perfecto y juguetón (“Ya no quiero ser tu expareja, quiero ser tu ex-expareja”) mientras interpola ‘Ni tú ni nadie’ y se atreve con una instrumentación de rock clásico, con saxofón incluido. Es la joyita del LP.
Todas estas diferentes facetas están intercaladas en el disco de forma totalmente aleatoria. El mood perfecto para escuchar ‘Hacemos lo que podemos’ se asemeja a cuando estás tranquilamente escuchando tu playlist después de salir de casa de un colega, él se da cuenta de que todavía está conectado a tu cuenta y te empieza a poner los temas más meme que existen. También hay algo mágico en eso.