En algún momento de la década pasada, entre ‘Roar’ y ‘Swish Swish’, nos olvidamos de que, en realidad, conocimos a Katy Perry en un registro bastante rockerillo. Tanto ‘I Kissed a Girl’ como ‘Hot’N Cold’ contaban con una guitarra eléctrica prominente, como vimos en la Super Bowl de mano de Lenny Kravitz.
Ahora Katy Perry deja atrás la EDM chusca de ‘Smile’ y ‘143’ para volver a ese emo… ¿chusco? Puede ser, pero melódicamente ‘Watch It Burn’ es bastante incontestable. Diría que un retorno a plena forma de no ser porque ‘bandaids‘ – canción con la que esta novedad aparece emparejada en plataformas, suponemos que en anticipo de un nuevo disco- ya estaba bastante bien con ese efecto trémolo tan The Smiths.
‘Watch It Burn’, que conecta también con el sonido de rock de los 2000 de unos Linkin Park, trata de resolver los problemas de imagen pública de la cantante. «Dices que era difícil de amar, durante años he intentado crecer (…) lo di todo y ahora me rindo, no quiero hacer una escena, pero dame gasolina».
Así que no, Katy Perry no se rinde; así que sí, el estribillo sí monta «esa escena». Katy Perry prende la mecha, que es justo lo que vemos en su videoclip. En él la artista emerge de una camilla, luce endemoniada con la cola que arrastra, sobrevive en las calles, hasta que llega a una iglesia y topa con agua bendita…
Una metáfora nada sutil en lo que pretende ser una canción de resurrección que seguramente gozaremos en la próxima edición de Río Babel en Madrid, que se celebra ya el fin de semana que viene. Por lo visto en otros lugares, ‘Watch It Burn’ ya está incorporada a su repertorio.