Benson Boone es una de las estrellas más divisivas del pop estadounidense actual. Mientras sus canciones suman reproducciones multimillonarias, la crítica pone en entredicho la calidad de su propuesta y se burla de su obsesiva afición a hacer saltos mortales.
Nada de esto cambiará con ‘The Time of My Life’, un single independiente que ve la luz apenas un año después de ‘American Heart‘ (2025) y que incide en las mismas virtudes y defectos de la propuesta de Benson Boone, tan dependiente de la nostalgia como incapaz de plantar cara a sus influencias.
‘The Time of My Life’ destaca por su desarrollo progresivo, que desentraña el drama poco a poco hasta llevarlo a su clímax emocional. Hay algo de Queen y de Billy Joel, así como del primer Harry Styles. Hay que elogiar la capacidad vocal de Boone para afrontar melodías muy agudas, sobre todo en el estribillo, y la ambición que demuestra la canción, al menos.
Pero ‘The Time of My Life’ no cuaja por dos motivos. La composición melódica no es brillante; de hecho, da la sensación de que aspira a la grandeza de los clásicos sin alcanzarla. Por otro lado, la letra recurre a los contrastes más simples: “Ahora cada día es una fiesta, pero cada noche es una pesadilla”. Por no hablar de la repetición del mismo verbo en el puente: “¿Cómo puede el mundo seguir adelante? Nunca me permitiré seguir adelante”. ¿No había otro verbo a mano?
‘The Time of My Life’ es la enésima canción de Benson Boone que abraza el drama excesivo -algo no tan habitual en pop stars masculinos- pero no puede evitar sonar a recreación de temas mejores. Al videoclip le han puesto esmero, eso sí, con un Boone más performer que nunca. Y no falta el salto, por supuesto.