Conocimos a FLO por el irresistible sonido R&B británico de ‘Cardboard Box’, y después otros singles como ‘Summertime’ acabaron de enamorarnos. Había algo en la perfección melódica de aquellos temas que me recordaba a Sugababes, pero el debut de FLO insistía en recuperar el legado de artistas como Aaliyah; muy bien hecho, sí, pero demasiado revivalista.
Tras la nominación al Grammy de aquel álbum, FLO decide en su segundo trabajo seguir la vía de la imitación, aunque adoptando un sonido menos futurista y más clásico. El disco no disparará su popularidad, aunque al menos mantendrá el interés de los fans del género.
Publicado tras un retraso en su lanzamiento por una operación en las cuerdas vocales de Jorja Douglas, ‘Therapy at the Club’ mantiene la combinación de R&B-pop dosmilero, armonías vocales y letras de empoderamiento femenino, porque FLO dicen que «han madurado» y eso se refleja en la música.
La madurez de FLO llega con un repertorio que vuelve a ser referencial sin ir mucho más allá. En la parte más R&B destaca no tanto la estándar ‘Small Doses’ o la muy Toni Braxton ‘Miss U Missing Me’ como el estupendo homenaje a Timbaland de ‘Leak It’, menos convincente en ‘Sex in Peace’, mientras la mezcla de cuerdas y ritmo «Bootylicious» de ‘Touché’ conforma probablemente la mejor canción del proyecto.
Con historias que advierten de los peligros del amor (‘Cry Ugly’) o de romper el corazón a su amiga, como en ‘Don’t Break Her Heart’, también melódicamente una de las canciones más inmediatas del álbum, ‘Therapy at the Club’ ofrece un conjunto de canciones que siguen al dedillo la fórmula R&B, pero sin conseguir que ninguna parezca de inicio ese hit que necesita el grupo para explotar comercialmente.
La variedad la aportan la guitarra acústica de ‘Sober’, el ritmo funk de ‘Remedied’ o el estilo 80s de la final ‘Haterbooth’, que funciona mejor como homenaje al pop-rock de esa época que ‘Pose’, sampleando el ‘Pump Up the Jam’ de Technotronic. ‘Side Effects’ abre el álbum recordando que la Mariah Carey de los 2000 también ha sido muy influyente. En ella podrían mirarse FLO si quisieran innovar más de lo que hacen aquí.
