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AKRIILA / lucy miró al mundo y notó que está girando

Como sabes, hot gays listen to AKRIILA, pero ¿escucha AKRIILA a los hot gays? Su nuevo disco la sitúa tomando un camino inesperado: guitarras, fuzz a borbotones, mucha maraña digital y letras emo a más no poder componen un disco que cambia el neo-perreo de ‘epistolares’ por un sonido distorsionado y rock que la integra en el actual movimiento «hyperrock», la natural evolución del hyperpop basado en guitarras y distorsión a raudales. ¿Funciona el experimento?

La respuesta corta es sí. AKRIILA, cuyo nombre real es Fernanda Sepúlveda, ha encontrado un sonido muy particular y, con la ayuda de sus productores Heartgaze y Vinco, que también se encargan de la mayoría de las programaciones del disco, lo explora a fondo a lo largo de 14 temas emotivos y crujientes, que combinan capas saturadas y dulzura melódica de manera no disimilar al último de Magdalena Bay.

‘lucy miró al mundo y notó que está girando’ no es tan funky, sin embargo, aunque sí viene cargado de himnos emocionales y, sobre todo, mucha filigrana sonora en producción e instrumentación. No es solo que el trabajo sonoro sea exquisito en la mayoría de temas, es que hay canciones que contienen incluso flautas y arpas, ya sea inspiradas en Björk (la intro ‘homogenic’) o que directamente samplean una entrevista de PJ Harvey, como sucede en ‘partedemiparteti’, con una AKRIILA «abrazada por la pena», pegada a su móvil.

La influencia de los Beatles, aparte de en el título, se refleja en ‘lucy’ y su uso de sitar y guitarras, mientras el improbable personaje de un caracol aparece también en la canción, como en la portada, a punto de «pudrirse y morir». En pasajes como «nadie me espera a dormir» o «ya no sé por qué aún me esfuerzo», la chilena de 22 años comparte una bonita y temprana reflexión sobre la soledad, el paso del tiempo y esa sensación de no saber muy bien hacia dónde va todo.

Cuando decimos que las letras de AKRIILA son emo lo decimos en serio: la efusiva ‘Moriría y moriría’ es casi shakespeariana; hay lamentos tamaño «nadie me quiere como tú» en la casi krautrock ‘Abrázame’, que recuerda a Juana Molina y hay un tema llamado ‘Un corazón inestable’ que rima «no quiero plata, menos dinero, solo manda un mensaje que me diga ‘te quiero'». Quizá el pico es ‘Migajas de amor’, donde el deseo de acercamiento y contacto físico («quiero acercarme a tu pecho») se mezcla con una imagen de agresión («me rompes la cara»), entendida como una forma de contacto intenso. She hit me and it felt like a kiss.

A menudo el torrente emocional de las canciones de AKRIILA viene acompañado de melodías preciosas como la de ‘roger‘ (qué sabio eso de «Ese vacío de sentirse difícil de amar sigue sin funcionar»), aunque, por otro lado, la cohesión sonora puede jugar en contra del disco por momentos: la verdad es que, llegados a ‘suave’, tantísimo autotune acaba empachando, y como canciones tampoco destacan mucho ni el trip-hop de ‘Gemela’ ni la colabo con Guitarricadelafuente, ‘santiago de chile’, que suena a descarte de su disco.

No es el único artista invitado: Jame Remover aparece en ‘Suave’, pero este tema suena redundante en la secuencia. Más bien acaban dinamizando la escucha las excursiones electrónicas de la segunda mitad del álbum. Por ejemplo, la graciosa ‘thank you music!’ es casi tecnopop, aunque los arreglos aún conservan la coherencia buscada en todo el álbum. ‘lucy miró al mundo y notó que está girando’ es una de esas obras pop inmersivas: hay que rascar muchas capas de distorsión para llegar al corazón, pero se llega.

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Publicado por
Jordi Bardají
Tags: akriila