El nuevo disco de Orville Peck narra su caída en la oscuridad durante los últimos años, cuando estuvo a punto de morir tras una sobredosis. ‘Mule’ cuenta su caída, su paso por rehabilitación y la reconstrucción posterior a través de un repertorio de country-rock perfectamente clásico y radiable, que hace lucir la preciosa mina de oro que es su voz. Algo formulaico por momentos, al menos propone una historia interesante y la convierte en canciones fáciles de escuchar.
La metáfora de la mula explica el disco al ser un animal híbrido, obstinado, criado para trabajar y asociado también al tráfico de drogas. ‘Mule’ cierra el recorrido con una balada abatida, pero ya sin la desesperación del principio, después de pasar por la soledad, el alcohol, los amores rotos y la rehabilitación a regañadientes. La simpática ‘Rehab Blues’ es un poco lo que habría pasado si Amy Winehouse hubiera dicho «yes yes yes» a rehab. Lo habría odiado, pero habría sido un paso adelante.
Hay mucho regusto al rock n’ roll del pasado en canciones como ‘Already Gone’, con su simpático uso de coros de ecos nativoamericanos; o la enérgica ‘Ring the Bell’, pero también momentos más oscuros y tradicionales como ‘Blue Skies’. Su sonido de western de los 50 acompaña una melodía preciosa y una impresionante demostración de su resonante barítono. ‘The Fall’, más acústica, relata las consecuencias de esa caída, con recuerdos de su madre y de todo lo que queda por reconstruir después de haberlo perdido casi todo.
A partir de ahí el disco empieza a levantar cabeza. La encantadora ‘Cowboy Heart’ aligera el ánimo y la bucólica de ‘The Breeze, The Grass, The Mourning Dove and Me’ es una previsible fan favorite. Habla del cansancio de pasar página cuando no tienes a nadie al lado, y Peck lo canta con una melancolía muy bonita. El banjo, las cuerdas y el fiddle hacen el resto en esta feliz canción de trote ligero, un poco en el estilo de ‘Merry Go ‘Round’ de Kacey Musgraves.
‘Run Out of Road’ y ‘Too Little, Too Late‘ son dos buenos singles que recuperan el rock n’ roll y el movimiento, mientras destaca también la aparición de Noah Cyrus, Emmylou Harris y Allison Russell en el prólogo, como un pequeño coro que despide al hombre del principio. ‘Mule’ no parece el gran salto artístico que vaya a cambiar la carrera de Orville Peck, pero sí un buen disco de country-pop-rock que ofrece melodías bonitas, una voz extraordinaria y una perspectiva personal. ‘Bronco‘ sigue siendo uno de esos álbumes difíciles de superar, pero ‘Mule’ mantiene a Peck en buen camino.