Estrenada discretamente en 2023 en la BBC, ‘Such Brave Girls’ se convirtió pronto en uno de los títulos revelación de la comedia británica. El aplauso unánime de la crítica y su estatus de culto en Estados Unidos, donde se estrenó a través de Hulu y con el respaldo de A24, culminaron con el BAFTA a la mejor comedia y convirtieron a su creadora, Kat Sadler, en una de las nuevas voces más celebradas de la ficción televisiva.
En España llegó a través de Filmin y su repercusión fue mínima. El estreno de la segunda temporada, también en Filmin, es una buena oportunidad para reivindicarla. La idea de ‘Such Brave Girls’ nació de un choque de dramas personales: Sadler le contó a su hermana, la actriz Lizzie Davidson (quien también interpreta a su hermana en la ficción), que había ingresado en un psiquiátrico después de dos intentos de suicidio. Esta, a su vez, le hizo otra confesión: arrastraba una deuda de nada menos que 20.000 libras.
Salud mental, dinero y relaciones sentimentales son los tres ejes argumentales en los que se mueve ‘Such Brave Girls’. La serie recoge el viejo tema de la trama nupcial de las novelas de Jane Austen -no por casualidad aparece mencionada ‘Orgullo y prejuicio’- y la actualiza en clave de sátira y humor negro, dentro de un contexto marcado por la precariedad económica y la vulnerabilidad emocional.
Relaciones tóxicas, matrimonios de conveniencia, sugar babies… Esta segunda temporada continúa sacando punta cómica al gran conflicto que subyacía en la primera temporada: la dificultad para compaginar el feminismo con los sentimientos, el deseo y el puro instinto de supervivencia. El amor, la salud y la pobreza requieren demasiada atención como para estar pendiente de cumplir con el manual de la buena feminista, por mucho que quieras.
Sadler, como buena cómica de stand-up, es una máquina de lanzar chistes y crear situaciones divertidas. Aunque a veces su narrativa resulte un poco deslavazada, el humor nace de forma muy orgánica, del desastroso modo que tienen sus personajes de afrontar los problemas.
La segunda temporada explota todavía mejor esa mezcla de crueldad y vulnerabilidad. Cuanto peor les va a sus protagonistas, más graciosa se vuelve la serie; y cuanto más nos reímos con ellas, más evidente resulta que debajo de toda esa mala leche hay tres mujeres desesperadas por encontrar algo parecido al amor, la seguridad o, simplemente, una manera de llegar a fin de mes.
