‘La trama nupcial’: sentido y sensibilidad

Por | 23 Abr 13, 0:14

Después de deslumbrar con ‘Las vírgenes suicidas’ (1993) y entusiasmar (premio Pulitzer incluido) con ‘Middlesex’ (2002), Jeffrey Eugenides publicó en 2011 su esperada tercera novela, ‘La trama nupcial’, que llega ahora a España editada por Anagrama. El título hace referencia a un término usado en el ámbito académico anglosajón para designar a un argumento arquetípico de la literatura sentimental decimonónica: las tramas que giraban en torno a la institución del matrimonio burgués, a los rituales y obstáculos a los que se enfrentaban las parejas de la época antes de formalizar su amor.

Madeleine Hanna, la joven protagonista de la novela, es a la vez una estudiosa de esa literatura (Jane Austen, George Eliot, las hermanas Brontë) y un personaje de la misma. Es una estudiante de literatura de principios de los 80 -que lleva hombreras, escucha a grupos de la new wave y prefiere “la vivificante y cristalina prosa de la novela decimonónica” a la aspereza teórica de los postestructuralistas franceses- y una heroína romántica con dos pretendientes: el atractivo pero emocionalmente inestable Leonard Bankhead y el espiritual y más equilibrado Mitchell Grammaticus.

Con una significativa carga autobiográfica (Eugenides estudió en la misma época e idéntica universidad que los tres protagonistas y emprendió un viaje de juventud similar al de Grammaticus), ‘La trama nupcial’ funciona de manera extraordinaria como novela de aprendizaje (no por casualidad va a ser llevada al cine por Greg Mottola, director de ‘Adventureland’ y ‘Supersalidos’) y como acercamiento posmoderno a la novela victoriana. Sentido y sensibilidad. Jacques Derrida y Jane Austen. La deconstrucción del amor como medicina intelectual contra la enfermedad de los sentimientos.

Pero estamos en los 80 y la “trama nupcial” ya no es posible. Eugenides rompe con el arquetipo victoriano dando voz a los pretendientes. A sus miedos, sus ilusiones, sus búsquedas y su concepción del amor. A su visión de Madeleine. De retrato femenino pasamos a triángulo amoroso. A partir de ahí, ‘La trama nupcial’ avanza con la misma intensidad que las grandes novelas decimonónicas. Asistimos a un peregrinaje emocional que desembocará en uno de esos finales que te hacen cerrar el libro con ganas de volver a abrirlo, con ganas de volver a empezar una de las mejores novelas del año. 9.

Etiquetas:
  • Fisioterapia

    Parece un truño importante.

  • Practicum

    GANAZAS.

  • forbidden

    me lo apunto

  • Jesús Zulaika

    Y sobre el autor de la traducción ni mención, claro. Como de costumbre.
    ¿Qué más da quién sea ese “pringao”, no?
    Quien firma la reseña (Joric) será muy culto, muy crítico, muy sabedor libresco, muy connaisseur literario y demás…, pero no tiene ni idea de la importancia crucial de la traducción -en sí misma, primero, y luego en el trasvase cultural planetario sin el cual casi nadie podría leer casi nada…
    Qué cansancio, qué desaliento, qué pena…
    Y qué falta de respeto al traductor y al propio lector (que tiene derecho a saber ese detalle vital y se lo hurtan sistemáticamente).
    En fin…
    Jesús Zulaika (traductor de La trama nupcial)

  • Tula

    Chicos, no funciona el link de ‘La trama nupcial’ que hay a la derecha

  • + 1.500 Jesús Zulaika

  • Esteban

    ¡Jesús Zulaika, el traductor indignado! Desde hace años deja comentarios similares en las críticas de libros con traducciones suyas que no le mencionan. Tiene mucha razón, pero a la vez es bastante gracioso imaginar a un señor con tanta carrera a sus espaldas dedicándose a eso. ¡Un abrazo, Jesús!

  • Tula

    Jesús, yo también reseño libros y, qué quieres que te diga, a no ser que seas filólogo y hayas leído la novela en su idioma original, me parece un poco dificil entrar a valorar si la traducción es buena o mala.

  • Olga

    Yo también soy traductora, y el deber de un buen traductor es pasar desapercibido. Si a alguien le da por mirar en la cubierta el nombre del traductor… malo: es porque la lectura no le está resultando natural.
    (A no ser que seas feminista canadiense, de la escuela de la manipulación, etc.; pero no es el caso.)

    @Tula, ¿hace falta ser filólogo para leer las novelas en su idioma original? Que es inglés, hombre; no árabe clásico…

  • Tula

    Para leerlo no, Olga, me vale con mi modesto inglés y un diccionario, pero para valorar una traducción no me da.

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