Asumiendo que el proyecto de Mario Vaquerizo y amigas busca ser un divertimento intrascendente, lo cierto es que este leve viraje asistido por Guille Milkyway no está mal.
En su primer disco autoproducido, Luis Alberto Segura prosigue su camino hacia un público masivo, con muchos clichés AOR y unas cuantas buenas melodías.
El debut de esta israelí que no esquiva los conflictos políticos y sociales de su país es algo cojo, pero evidencia que hay que permanecer muy atentos a su progresión en el futuro.