Les ha faltado mesura y la producción, en 77 minutos de la versión normal del álbum, se hace pesada, pero más de la mitad del disco nos muestra la mejor versión de Metallica que cabía esperar en nuestros días. Y eso es mucho.
El cantante country (ya no tan country) de Kentucky podría arrebatar a Beyoncé el Grammy a Disco del año con su tercera obra. ¿Es tan progresivo el estilo de Simpson como nos han vendido?
El debutante neoyorquino vuelca sus raíces francesas y colombianas en un primer disco de funk colorido y jugoso que confirma que es mucho más que el nuevo artista favorito de Drake.
Ahora como dúo y sin Daniel "Fenech-Soler", Ross Duffy y Ben Duffy sobreviven, sin terminar de encontrar un sonido propio, pero dejando a cambio un par de grandes hits.
Pese a que no podrá evitar ser comparado con HAIM (o con Carly Rae Jepsen, o con Shura...), este joven trío entrega un debut en el que confirma sus buenas maneras y dibuja un espacio propio.
Un disco inspirado por la prosa de Lispector y Joyce, un canto romántico al libre albedrío y a la vida tóxica en la carretera, que además muestra síntomas de evolución hacia otro espacio sonoro.