Como indica su nombre, este disco contiene música robusta, brutalista a veces, una rocosa masa sonora que avanza zumbando (literalmente) a toda velocidad en los algo menos de 40 minutos de duración del álbum.
El sucesor de 'Get Weird' contiene varios hits potenciales que Little Mix deberían explotar con buenos videoclips. Si Fifth Harmony han hecho el vídeo más visto del año, ellas también pueden.
¿Ha sido Glover un "soulman" todo el tiempo en lugar de un rapero? Puede que sí o puede que sea un papel, pero la música es demasiado buena como para que eso tenga alguna importancia.
No era una mixtape más, sino un gran disco con una absoluta armonía de sonidos clásicos y actuales en el que caben gospel, soul, funk, hip hop, trap y hasta house, que reconforta y pone de buen humor, a diferencia de otros de los últimos álbumes del género.
El primer disco de Jamie Lidell fuera de Warp tiene buenos momentos entre Al Green, Minnie Ripperton y el Luther Vandross más sensual, pero la mayoría de canciones suenan al John Legend más ñoño.