Aquí otra víctima del concierto de Cheste. Hard Candy está en su bottom, pero no me parece mal disco. Comentaba antes que después de American Life decidió que ya tocaba un poco de fiestuqui, con Confessions I llevó ese objetivo con elegancia, y Hard Candy sacó su lado más chabacano. Desconozco como estaría ahí su relación con Warner, sería su último disco de estudio con ellos, si no me equivoco, y no me extrañaría que, después del exitazo con el disco anterior, se viniera con tremendo chiste. No me creo que cosas com Spanish Lesson, Incredible o los cencerros en Heartbeat sean por desiterés en su música. Lo que pasa es que a ella el papel de choni no le sienta bien ni es lo que la ha movido a nivel intuitivo, y viniendo del gusto de Confessions, pues este disco se sintió en parte como una broma. No culpo ni a Timbaland ni a Pharrell, son buenos productores, pero que saliera bien la jugada a Nelly Furtado no quiere decir que le fuera bien a ella.
Siempre he pensado que ahí estaba a otras cosas, y que grabó este disco como quien juega una partida de parchís. Aún así, en conjunto es muy entretenido, 4 Minutes, Give It 2 Me y Miles Away son singles muy correctos, She's Not Me tiene un rollo muy chulo, igual que Beat Goes On y Dance 2night. Me acabará gustando mucho más este disco que no los dos siguientes, también os digo.