Yo, que como es fácilmente comprobable paso mucho de templos y bikinis, tengo algo de culpabilidad después de haber comido entrantes de queso y embutidos, rape con salsa de cebolla y patatas asadas de primero, fabada de segundo, y de postre filloas al anís con azúcar y macedonia de fresas y frutos del bosque.
Supergorda.