El indie en España: las escenas locales

Por | 28 Sep 12, 12:57

Si algo trajo consigo el día después de la gira Noise Pop 92 fue movimiento. La escena independiente de nuestro país dio un estirón y se desarrolló de manera portentosa entre 1993 y 1995, y fue gracias al bullicio que se desató en muchas provincias a raíz del toque que supuso tal iniciativa. Es obvio que no todo nació entonces, pero lo existente y lo incipiente (las bandas que llevaban tiempo como casos aislados y las que surgieron jovencísimas) coincidieron de manera oportuna, y haciéndose compañía en su demarcación, ganaron en peso y notoriedad. Los jóvenes con ideas daban finalmente un paso al frente y se alzaban como protagonistas de un nuevo movimiento social y creativo que tomara el relevo al zarandeo cultural del primer lustro de los ochenta, y en comparación con lo ocurrido en aquella ocasión, muchos de los focos artísticos más importantes no tuvieron lugar bajo las faldas de la señora capital.

Lo hemos oído infinidad de veces: “Sin escenas locales, no hay escena”, y es cierto. En lo que ocurría y trascendía de las comunidades autónomas estaban los cimientos para la anhelada (y por entonces casi ilusoria) solidez del panorama independiente a nivel estatal. El dinamismo no fue solo definitorio en el ámbito artístico, sino que al fin hubo confianza para apoyar estructuralmente a todo lo que se movía: a dar voz y programar conciertos de grupos noveles, a publicarles singles y discos, a hacerse eco de todo en la prensa especializada de manera regular. Sería de forma más o menos precaria pero lo que contaba era que las cosas tenían lugar; que surgían más fanzines, que había más público curioso y voraz. En enero de 1994, Rockdelux estrena una nueva publicación trimestral llamada Factory, hecho que resulta muy gráfico para entender el gran volumen de producción musical del momento y el interés que había por los sonidos que se cocinaban en el subsuelo alternativo a raíz de la eclosión de Nirvana dos años atrás. Fue precisamente en Factory donde empezaron a publicarse una serie de informes sobre los grupos que estaban surgiendo en diferentes puntos de España, a complementar con un quién es quién de la nueva hornada integrado por ni más ni menos que 100 bandas, aparecido en el número que conmemoraba el décimo aniversario de Rockdelux, a finales de 1994.

Si bien no debería simplificarse en exceso, porque había grupos de naturaleza dispar en cualquier comunidad, sí que se dio a entender que había un estilo o una determinada actitud que se imponía en cada una de las regiones, y a partir de esa conclusión empezaron a crearse una serie de etiquetas imposibles que hay que tomarse más a la ligera de lo que parecía en la época, quizás teniendo en cuenta que a pesar de utilizar la palabra “sound” con frecuencia, no se quería definir un sonido sino un movimiento local. Seguramente empezó como un juego en la prensa: ante un torrente artístico de tal magnitud era difícil resistirse a encauzarlo como harían en el New Musical Express británico, pero lo cierto es que esos apelativos -que tanto aborrecían los grupos- han quedado para la posteridad a pesar de todo.

En el árbol genealógico trazado bajo el nombre de Donosti Sound (algo parecido a lo que intentó ordenar Ricardo Aldarondo en el Rockdelux 108, mayo 1994) podíamos encontrar coincidencias genéticas como el romanticismo, el pop suave, el costumbrismo -doliente o mágico según la ocasión- y el uso del castellano. Discos publicados por Elefant y Siesta. Era en realidad una etiqueta que se utilizó en los ochenta para hablar de un movimiento más rockero encabezado por bandas como UHF o Puskarra y que se redefinió en la nueva década. Los artistas marcados con ella aseguraban que lo que se llamaba escena en San Sebastián no era más que una casualidad, quitándole importancia y reduciéndolo al hecho de que tan solo eran unas cuantas personas haciendo algo en España que les diferenciaba de lo demás. Por negar, incluso negaban una tangible afinidad estilística entre ellos.

De entre las nubes húmedas del cielo azul-grisáceo donostiarra aparecieron para perdurar en el tiempo artistas de largo recorrido y tan imprescindibles como los componentes de La Buena Vida, Le Mans o Family, combinados en múltiples proyectos además de los grupos madre. Nada de recién llegados: Le Mans no era más que un cambio de nombre para los precursores Aventuras de Kirlian, que pasaron de ser unos incomprendidos en manos de DRO durante la resaca de la Movida a ser alabados de manera unánime por su exquisitez minimalista en los noventa, y aunque se separaron demasiado temprano para algunos (en 1998 orquestaron una despedida en dos EP’s y un álbum) en la actualidad podemos seguir disfrutando de las canciones de Teresa Iturrioz e Ibon Errazkin en Single desde hace casi una década, así como de la labor como productor y compositor de él para otros artistas.

Aunque lo de Family fue conmocionarnos con un único golpe en forma de disco mayúsculo para no regresar, Javier Aramburu e Iñaki Gametxogoikoetxea habían coincidido ya en la banda La Insidia en 1983 y posteriormente en El Joven Lagarto, nombre bajo el que ya enmaquetaron en acústico las canciones que luego aparecerían -envueltas en mimo sintético- en ‘Un Soplo en el Corazón’ (Elefant, 1994). El dúo no volvió a manifestarse musicalmente, pero Aramburu desarrolló su colorida faceta de ilustrador y diseñador ensamblando la imagen gráfica de innumerables discos de pop facturado en nuestro país hasta nuestros días.

La Buena Vida también llevaba cuatro años de andadura antes de su presentación formal en la primera fiesta que organizó el sello Siesta en Madrid, en 1992. El entusiasmo con el que se recibió ese mismo año su primera maqueta -una delicia que recogía el testigo del pop más sofisticado existente entre los años 60 y 80- fue el inicio de una carrera que se ha cimentado en siete discos de larga duración, muestra de una refinación instrumental y argumental creciente, y que tras los golpes que han supuesto la marcha de la vocalista Irantzu Valencia en 2009 y el triste fallecimiento de Pedro San Martín el pasado año ha dejado el futuro de la banda en puntos suspensivos.

Además de estos tres incuestionables pilares, quedan otros proyectos que no se mencionan a menudo pero que merecen una revisión, como El Joven Bryan Superstar (tres variaciones del nombre -The Young Bryan Superstar antes y El Joven Bryan después- ilustran sus diferentes etapas, desde una primera en inglés a una última más mate y alejada de las coordenadas del sonido Donosti), Daily Planet (exquisitez instrumental y tan ecléctica como los gustos de Ibon Errazkin, que estaba al mando) y Parafünk, nombre bajo el que Javi Pez se sacó de la manga uno de los primeros discos de pop mezclado con estilos como el hip hop, el funk o el acid-jazz creados en el estado a base de samples (‘Parafünk’, La Fábrica Magnética 1993).



Tres discos imprescindibles:

Family / Un Soplo en el Corazón (Elefant, 1993): Difícil añadir un adjetivo más a un disco que funciona como artefacto musical, icono generacional y hasta fetiche (los precios en Ebay del vinilo dan cuenta de ello). New Order, Vainica Doble, Everything But The Girl, Pet Shop Boys… para una miniatura que esquiva lo cursi para una inmersión en lo sublime.

Le Mans / Entresemana (Elefant, 1994): Menos de 25 minutos condensados en ocho canciones precisas y preciosas en las que el aparataje ensayado desde Aventuras de Kirlian cobra verdadero sentido. Gainsbourg, Vainica Doble, esqueletos de sonido Motown… donde la tristeza siempre aparece tras una burla irónica.

La Buena Vida / Soidemersol (Siesta-Mercury, 1997): Con el presupuesto necesario para plasmar las ideas en resultados, con arreglos de lujo a cargo de Louis Philippe, un disco que marca un antes y un después en su carrera y en el indie nacional. Por el acabado prometía su paso al mainstream y en cambio los llevó a la gloria. Eterno.

Según lo expuesto y a pesar de ser también donostiarra, un grupo como Nuevo Catecismo Católico (enraizado en el punk-rock americano) guardaría mayor parentesco con otro movimiento más o menos inventado en el mismo País Vasco, el Getxo Sound. En este caso la etiqueta venía a delimitar un círculo alrededor de una serie de bandas de un corte rock ruidista, con un sonido a veces disonante, acelerado, robusto y rematado con letras en inglés. En una entrevista para el número de verano de 1994 de Factory, Ricardo Andrade (guitarrista de Los Clavos) negaba que lo que estaba ocurriendo en la ciudad destacara más allá de ser un conjunto de gente que se conocía hacía años y que daba conciertos regularmente. Getxo era ya una ciudad culturalmente muy dinámica gracias a la ayuda financiera del aula de cultura del ayuntamiento, que por entonces contribuía dinero para cosas como maquetas, vídeos o carteles. Los sellos Goo y Radiation, ambos con oficinas en Bilbao, aparecieron para publicar la mayoría de referencias de los grupos surgidos en ese círculo.

Los Clavos fueron verdaderos pioneros de la escena local a finales de los ochenta cuando lo que había a su alrededor era sobre todo grupos de pop cantando en castellano, pero fue el revuelo mediático que causó El Inquilino Comunista el que hizo que todo el mundo fijara sus ojos en Getxo. El cuarteto debutó con un EP en 1992 (un año después de su formación) y fue recibido con verdadero entusiasmo por la solidez de sus directos y su solvencia instrumental (líneas de guitarra retorcidas al estilo Sonic Youth 1988-1990, dinámicas cambiantes entre guitarras limpias y broncas como las de Pixies), materializadas en un primer disco editado en un momento favorable (el interés por el noise-rock no tenía mesura entonces) y aupado al podio de las listas de lo mejor del año. En los tres años consiguientes a su aparición surgieron una serie de bandas noveles que engrosaron enseguida la lista del Getxo Sound, como Los Nadie, Lord Sickness, Cujo o Bonzos (la mitad de Los Clavos tras su separación), grupos que se movían en unas coordenadas estilísticas análogas. Javi Letamendia, batería de El Inquilino, reconocía a la revista Rockzone (julio 2008) que Los Clavos habían sido un referente incuestionable para ellos cuando empezaron, lo mismo que los bilbaínos Cancer Moon, dúo formado por Josetxo Anitua y Jon Zamarripa que se adelantó al resto al introducir -no solo en el País Vasco, sino en España- un rock más abrasivo y experimental cantado en inglés.





Tres discos imprescindibles:

Los Clavos / Rare World (Goo, 1993): auténticos pioneros de la escena, en ellos hay rastros de los Stones más chulescos, del hardcore ochentero de bandas como Husker Dü o de la angustia post-punk pero sobre todo una voluntad de desmarcarse de la música que se hacía entonces. Se fueron en su mejor momento.

El Inquilino Comunista / El Inquilino Comunista (Radiation, 1993): curioso que el tiempo los haya convertido en un mito reivindicado cuando su separación pasó bastante (e injustamente) desapercibida. Sin esconder influencias (Charlotte Says, The Fall) este maravilloso debut suena más 2012 que casi cualquier disco de 2012. Tocaron con Sonic Youth, Cat Power, Pavement… cuando ser telonero tenía significado propio.

Cancer Moon / Moor Room (Radiation, 1994): Un disco tan especial como el propio grupo y su líder Josetxo Anitua, elegido disco del año por RockdeLux empatado con el de Family y en Mondosonoro en solitario. Un disco para descubrir y redescubrir una y mil veces con canciones construidas entre imaginativos riffs que huían del mimetismo imperante.

Sin movernos del norte, desplazándonos hacia el oeste, damos con la escena que sin duda dio más bandas en esos años y de la que, casi dos décadas más tarde, conservamos a algunos de los mejores músicos y compositores de nuestro país. Cuenta la historia que una noche, en el bar La Plaza de Gijón, Luis Mayo (cantante del grupo local Screamin’ Pijas, ahora en Indienella), Javier Rodríguez (guitarra de Kactus Jack) y Roberto Nicieza (entonces batería de Australian Blonde) consensuaron la idea de fortalecer el enorme movimiento musical asturiano presentándolo de cara al exterior como algo firme y afianzado, y lo hicieron creando un eslogan (“Córtate el pelo, cambia de vida”) que estamparon en una camiseta en la que aparecían listados una docena de grupos de Gijón y Oviedo, luego integrantes del cartel de un festival celebrado en las afueras de la ciudad. El apelativo Xixón Sound se lo apropió la prensa procedente de un concierto en la madrileña sala Siroco -en el que tocaron Penelope Trip, Eliminator Jr. y Manta Ray-, que se anunció con tal gancho como reclamo.

El mayor bullicio tenía lugar en la Universidad de Oviedo, más concretamente en la cafetería del Campus del Milán, lugar en el que se encontraban todas las facultades de humanidades a las que iban a estudiar la mayoría de componentes de las bandas que surgieron en esos años (que solían estar en más de un grupo a la vez hasta que tocaba decidirse por el que parecía que tenía más trabajo). Además de compartir pasión por las letras, la compartían por la música, y fue allí donde pudieron empezar a intercambiar ideas, discos y a inventarse sus primeros grupos. Mencionar aquí una corriente de sonido en la que se hiciera énfasis para identificar a esta etiqueta se hace más difícil que en los casos de Getxo o Donosti, porque conocimos a muchos grupos populares venidos de Asturias que formaban un conjunto muy ecléctico dentro de lo que se llamó Xixón Sound.

Penelope Trip y Australian Blonde quizás permanezcan como los más recordados y asociados con el apelativo, porque su aparición y popularidad crecieron notablemente al mismo tiempo que se acuñó el término. Los primeros, sin duda una de las propuestas más singulares y estrambóticas que dio la década de los noventa, demostraron que podían cogerse ideas del noise-pop anglosajón y crear algo de otro mundo sin caer en la mímesis. Cambios de ritmo, distorsión quebradiza, frágiles arpegios, ausencia de letras en favor de fonemas de azúcar… Su aventura tuvo una muerte abrupta cuando se decidieron a crear su propio sello discográfico junto a Roberto Nicieza para publicar su tercer disco (Astro Discos, que editó referencias de montones de bandas de dentro y de fuera de la comunidad; en 2009 dejó de centrarse en su actividad como discográfica para abrirse a otras áreas y tareas dentro del mundo musical). Meterse de lleno en esa parte de la industria les acabó afectando y pertenecer a Penelope Trip no les aportaba la misma satisfacción y diversión de antaño, por lo que se separaron en 1997 -algo que Rockdelux consideraba uno de los factores clave en el diagnóstico de la muerte de la edad del indie. Además de por la originalidad de su música y su manera de presentarla, se les recuerda por su actitud y su integridad.

Que ‘Historias del Kronen’ (Montxo Armendáriz, 1995) fuera una película oportunista y fea alumbrada bajo el cebo del “retrato generacional” no quita que colar en la banda sonora la pegadiza ‘Chup Chup’ (sin leerse el guión siquiera) fuera una espléndida decisión de Australian Blonde. En las entrevistas, el trío -artífice de un pop-rock más inmediato que tenía su reflejo en la música venida de Boston en esa época y que ya tenía su debut en la calle cuando quedó finalista en el concurso de maquetas de Rockdelux- no manifestaba tener grandes pretensiones más allá de divertirse, pero a mediados de los 90 esa canción suya supuso un hito que les acercó a un público mayoritario (protagonizaron incluso un anuncio de Pepsi, algo que luego se convertiría en una fórmula recurrente de promoción para grupos indies tentados a ir más allá) que les puso en bandeja la posibilidad de poder trabajar a un nivel más profesional. Su segundo álbum ya se había editado a medias entre Subterfuge y RCA, multinacional que aportó capital para promoción bajo el acuerdo de que si se vendía determinado número de copias pasarían a formar parte de su catálogo, algo que efectivamente ocurrió a lo largo de 1995. Con ellos se desencadenó el furor mediático por la escena como moda en publicaciones como El País de las Tentaciones.

Otro hito artístico de altura lo marcó Manta Ray, una banda que transgredió encasillamientos y etiquetas desde el principio. Aunque se hablaba alegremente de Xixón Sound cuando se publicó su primer EP en 1994, para cuando se les empezó a ver en directo rodando las canciones de lo que sería su debut en formato largo (‘Manta Ray’, Subterfuge 1995) ya no había quien andara con niñerías, ni quien identificara su música con las figuras de unos chicos que habían recién estrenado la veintena. Simplemente se hablaba de un rock mayúsculo e inédito en su impecable ejecución comparado con sus compañeros de generación. Su tensión dramática se comparaba con la de nombres como Tindersticks, PJ Harvey o Afghan Whigs, y se hacía hablando del sentimiento, no de la copia sonora. Crecieron rápidamente y evolucionaron hacia un rock mucho más experimental, matemático e instrumental, siendo laureados en varios países europeos hasta su separación en febrero de 2008.

Son muchísimas las bandas relevantes de las que podríamos seguir dando detalles, desde lo afilado de los insólitamente desafiantes Medication al noise-rock que mutó en un minimalismo de aliento entrecortado de Eliminator Jr. (que se quedó en Jr. para su revampirización); desde el garage más punk y asilvestrado de Doctor Explosion (otros veteranos históricos que ya van a por su 25 aniversario) al garage que se fue revelando más pop y preciosista de Undershakers; desde el rock más robusto de Kactus Jack o Los Buges al encanto de las Nosoträsh de la primera maqueta y los singles previos a ‘Nadie Hablará de…’ (RCA, 1998)… De todos estos grupos nos quedan hoy artistas en activo y absolutamente vigentes como Nacho Vegas (que compaginaba militancia en Manta Ray y Eliminator Jr.), Tito Pintado (ahora anti), Jose Luis ‘Rubio’ García (ahora en Elle Belga) o Mar y Alicia Álvarez (ahora en Pauline en la Playa). No podemos dejar de mencionar a Paco Loco, influyente miembro de los pioneros Los Locos que en los años noventa (además de formar el grupo Los Sangrientos) fue poco menos que el productor estrella de la escena independiente, seguramente el que más trabajo tuvo. Grupos de todos los rincones viajaban hasta Gijón para que él les grabara en sus estudios ODDS.





Tres discos imprescindibles:

Australian Blonde / Pizza Pop (Subterfuge, 1993): El disco de ‘Chup, chup’, primera canción que trascendía la escena indie (hasta en tres ocasiones: como single, al incluirse en ‘Historias del Kronen’ y por un anuncio de Pepsi). Primeros en vender más de 10.000 copias, primeros en cobrar un millón de pesetas por tocar y primeros en muchas cosas. El disco rebosa frescura, entusiasmo adolescente y verdad.

Manta Ray / Manta Ray (Subterfuge, 1995): La apertura instrumental con ‘Adamo’ avisaba de que este disco era otra cosa. Todo un shock en su momento que unos debutantes pudieran conjugar tanta pericia instrumental (sus conciertos eran extraordinarios) con una imaginación compositiva tan abrumadora. Tan difícil se lo pusieron a los demás y a ellos mismos que quizá jamás lo superaron.

Penelope Trip / ¿Quién puede matar a un niño? (RCA, 1996): Que en RCA pensaran que un disco absolutamente suicida tenía cabida en su catálogo (la industria musical en España no era y, por supuesto, no es Estados Unidos) dice mucho de cierta locura de aquellos tiempos. El grupo entrega su mejor colección de canciones, mejor grabadas y arregladas, más pulidas, mejor cantadas por Tito Pintado, en resumen más todo, de los últimos supervivientes del Noise Pop 92. Un testamento con vistas a la inmortalidad.

Hubo otros puntos geográficos que destacaron por la notoriedad de sus bandas aunque no se creara un apelativo para agruparlas. En Barcelona, gracias al empuje y a la actividad del sello B-Core, se dio especial (y merecida) cobertura a bandas que venían del circuito hardcore (24 Ideas, Innocents) y que tiñeron las dogmáticas coordenadas de ese estilo con dosis cada vez más generosas de melodía (Corn Flakes, Aina, Childhood, de los que luego salieron Fromheadtotoe), pero de la misma provincia salieron propuestas ajenas a esa escena que tuvieron igual o mayor relevancia, como Beef, The Faded Flower, Paperhouse o Alias Galor. Mallorca también dio para un informe en el número 3 de Factory (julio-septiembre 1994) en el que se destacaba a unos primerizos Sexy Sadie, que acabarían a la cabeza (algo que avala una exitosa carrera de más de diez años) de un montón de grupos venidos de las Islas Baleares entre los que se hicieron oír Honey Langstrumpf, The Frankenbooties o The Tea Servants. Del circuito de Zaragoza salieron grupos que hoy olvidamos (Nothing, Ana Tere Experience) y que Pedro Vizcaíno se decidió a publicar mediante Grabaciones en el Mar a partir de 1994, pero también otros imprescindibles como El Niño Gusano y El Regalo de Silvia (de hecho, la principal motivación de Vizcaíno para crear el sello fue dar a conocer de manera oficial a los primeros).

En Valencia hubo también un despertar destacable, con la aparición de pequeños sellos (como Experience y Baladas) y de muchas iniciativas de autoedición (como la del pub Tranquilo Niebla, financiando EPs a grupos) gracias a las cuales -y a la creciente popularidad del fanzine Wah-Wah- se dio testimonio de lo que ocurría en la comunidad autónoma, del trabajo de bandas como Big Score, Furious Planet, Kindergarten, Los Canadienses o Silvania, aunque los últimos se instalaron definitivamente en Madrid a mediados de los noventa. Por último, del sur de la península cabe destacar a dos formaciones andaluzas que reintentaron el pop en castellano de nuestros días y que no necesitan presentación alguna como son Los Planetas y Sr. Chinarro (de Granada y Sevilla, respectivamente; los componentes de ambos grupos se encontraban entre el público en la fecha sevillana del Noise Pop 92 cuando aún no habían debutado), precedidos por los pioneros Lagartija Nick (también granadinos), además de otros inactivos hace años como Los Hermanos Dalton y Maddening Flames (Cádiz), Pequeñas Cosas Furiosas, Amphetamine Discharge y Hébridas (Sevilla) o Automatics (Jaén). Nuclear Sí, Estanis Solsona.

  • Una satisfecha

    Me ha encantado seguid así!

  • NaoBerlin

    Leeré con atención el artículo, pero para mí la escena noventera indie está sobrevalorada, pero no es hasta los 2000 cuando empezaron a surgir cosas bastante decentes por estos lares para mi gusto. De los 90 salvaría a Los Planetas (para mí la gran excepción de la época) y a Surfin Bichos (por lo que veo habéis pasado de ellos). Hasta hace doce años nunca me interesó el indie patrio, y es precisamente por eso.

  • alimañero

    ¿Es que nadie se acuerda de Iluminados?

  • Ra

    Wuau!!! Buenísimo el artículo!!!chapeau!!!

    Una erratilla, el disco de Australian Blonde que contiene Chup Chup es Pizza Pop, el que indicáis es el 3º, que sería el 1º 100% RCA.

    Saludos!!

  • Iluminado

    La buena vida hace tiempo que se disolvieron, no sé por que decis lo de los puntos suspensivos.

  • Ra, ese fallo en concreto es cosa mía. Se me fue la cabeza con lo de Australian Blonde. ¡¡¡Menos mal que lo tenía delante mientras lo escribía para mirar el año!!!.

  • Jan!

    PIIIINNNGGG! Error con el disco de Australian Blonde: la portada y el título que ponéis son de su tercer disco, de nombre homónimo, de 1996. El disco que quereis referenciar de 1993 y con la cancion ‘Chup Chup’ se llamaba ‘Pizza Pop’ y tenía otra portada…

  • Totalmente de acuerdo con esto:

    “Sin esconder influencias (Charlotte Says, The Fall) este maravilloso debut suena más 2012 que casi cualquier disco de 2012”

    Y añado, que bastante mejores que los grupos de ahora que están tirando de ese rollo noventero. Yuck, por ejemplo.

  • anónimo valenciano

    Esto de que otros te organicen los recuerdos mejor que lo harías tú no tiene precio. ¡Gracias, Nuclear y Estanis!

  • Josh

    Habría que preguntarles a los protagonistas de esa escena Pop de los 90 si está sobrevalorada.

    Creo que no hay ninguno que se haya dedicado, ni se dedique profesionalmente a la música.

    Me alegra saber que después de 20 años alguien escuche esta musica y dedique un artículo tan bien documentado como éste.

  • Lo mejor es que al subir la foto he llamado al disco de Australian Blonde “Pizza”

    http://jenesaispop.com/wp-content/uploads/2012/09/australian-pizza.jpg

    Personalmente, nunca he sido muy fan más allá de canciones sueltas, prefiero lo que ha hecho Fran después, en especial ‘Es perfecta’, pero por supuesto reconozco su valor y espero que algún día Fran publique ese libro sobre el fenómeno Pepsi que ha planteado alguna vez…

  • Cebolleta

    Casi lloro, artículos para enmarcar. Felicidades.

  • Peck

    Automatics no eran de Granada, sino de Linares (Jaén).

  • JohnCale

    Creo que hay un error con la fecha del FIN de Le Mans, es 1998 y no 1989.

    Gran artículo!

  • Automatics tenían un directo cojonudo. Pena del acentazo de su cantante.

  • ¿Sabes Fernando?. En su momento no me gustaban casi nada Automatics, me parecían un grupo demasiado estándar de la época. Y en cambio, cuando los recuperé años después no me parecían tan avejentados como otros compañeros de generación. Curioso. No es que fueran Los Beach Boys pero quiero decir, que su escucha era bastante agradable.

    Lo de su inglés sí, siempre salía entre los ejemplos de los menos destacados.

  • elektrolu

    Enhorabuena, qué articulazo.

  • Muy currao todo, la próxima vez Granada!! q x aquí la cosa siempre stá candente…

  • Fran Nixon

    Personalmente creo que si los noventa tienen alguna relevancia es porque El Niño Gusano hicieron algunas de las mejores en castellano de la historia. El resto de grupos éramos con mayor o menor acierto el reflejo de nuestra época, pero lo que hicieron ellos no tiene explicación.

    Evidentemente esto lo digo desde mi cariño hacia Sergio, pero con total sinceridad y después de haber pensando mucho sobre ello.

    Raúl, Sebas, gracias por el artículo.

  • Juliodelcalcario

    Cosa mala de artículo,por dios

  • paco

    A los que tenemos 25 años nos importa un bledo todo esto. A ver si los eres acaban con todo el periodismo estancado que viene de esa época y la cosa se renueva.

  • Sergio

    Automatics, Linares (Jaén).

  • Ready

    Muy currado. Enhorabuena!

  • Jose Ramone

    De nuevo me quito el sombrero. Un artículo sobresaliente. Dios salve a los reyes

  • bro

    Bravo!

  • chelas

    artículo repleto de fallos. Se nota que no os habéis documentado lo más mínimo.

  • ¿”Repleto de fallos” y “no documentado”? No suelo entrar a comentar nada bueno ni malo cada vez que colgamos alguna de estos capítulos, pero sabiendo la dedicación y el esmero con el que los hacemos y las horas que personalmente (hablo por mí en todo momento) he estado apuntalando los recuerdos personales revisando exhaustivamente entrevistas con los grupos, reseñas de los discos y sus conciertos, informes de cada una de las escenas publicados en la época, hojeando Factory, Rockdelux, Ruta 66, Zona de Obras, el fanzine Subterfuge, la Guía de Música Independiente que publicó Pablo Gil en 1998… Este comentario, “checlas”, me parece insultante y envenenado. Yo no hago chapuzas de artículos en 5 minutos, no es como trabajo.

    El error del disco destacado de Australian Blonde, cierto, se nos pasó por alto en la última revisión. Hay veces que la vista y la memoria, cuando algo ya lo has tratado quinientas veces, te juegan estas malas pasadas. Gracias por apuntar que nos habíamos equivocado. En cuanto a que ponga que Le Mans acabaron en 1989 es un error que ha aparecido cuando se ha colgado el artículo en la web, pero que no está en el texto original. Sí, duele leerlo y esperamos que lo cambien cuanto antes.

    Nada más puedo decir; estas cosas pasan. Desde luego no me parece que estos dos despistes sirvan para desacreditar todo nuestro trabajo.

  • y Peck, buen apunte también el lapsus de la provincia de Automatics…

  • sr. lobo

    En cualquier artículo en el que se den muchos datos hay bastantes fallos, unos por error y otros por desconocimiento. Pero resulta obvio que documentarse se han documentado, y bastante.

    Paco, si tienes 25 años y te interesa ver las raíces de lo que es ahora el indie (muchos grupos actuales tienen un sonido bastante semejante a bandas de las citadas arriba), pues tiene bastante interés el artículo.

  • Paty

    ESTA LUZ NUNCA SE TIENE QUE APAGAR, ORGULLO SEÑORES Y CABEZA ALTA. FELICIDADES.

  • bravo, nuevo acierto de JNSP, los artículos de repaso están siendo impecables, los fallos son pecados veniales. Estanis +1000.

  • chico_a

    Muy chulo el artículo.
    Que recuerdos.

  • Estanis, eres un crack… Saludos de Jesus Castillo

  • Juliodelcalcario

    Sois muy malos,no pasáis del corta y pega

  • Alfredo el pollón

    Joder, que publiquéis artículos como éste y luego las chorradas de Quien se casa con mi hijo, el culo de no sé quién… os desacredita por completo, JNSP.

    Pero aunque solo sea por pequeños rayos de luz como este artículo, una vez cada tanto, ya me vuelve a merecer la pena entrar al blog.

    Nuclear Sí y Estanis, tíos, salid de esta página de mataos y escribid en sitios serios (si no lo hacéis ya), que una uña vuestra vale más que todo el hacer del resto de redactores.

  • Alfredo el pollón

    Fromheadtotoe rediós!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  • Pues yo iba a decir algo parecido. Ya ves de todas las cosas que se puedan decir una chorrada como la del tal Chelas este es la única que me parece fuera de lugar. En un artículo que por momentos es un namedropping, en el que se dan más de 200 datos comprobables, docenas de ellos comprobados y alguno (¿3?) errado por tirar de la memoria (el de Automatics) o por puro despiste (como comenté mientras escribía lo de AB tenía el disco delante, ya ves tú que falta de rigor) me parece super injusto. Creo que hasta ahora hemos dado muestra de que no es que desconozcamos el tema y un error de una fecha o un nombre puede ser desde un error al transcribir a simple incapacidad de ver lo obvio (una vez más me remito a mi error sobre AB). Quiero decir, si escribo un artículo sobre mecánica te aseguro que se va a notar que no tengo ni idea. Me parece que sobre este tema nos hemos ganado, aunque sea un poco, el voto de confianza de que algo sobre el mismo sí que sabemos.

    Yo no conozco a Estanis de manera personal, sólo por mail. Pero antes de eso lo conocí por un foro musical y por su blog. Su blog es uno de los sitios más originales y brillantes como idea que yo conozco referido a la música en España porque permite juzgar cómo se veía a cierta música o actitudes en el momento con la ventaja de la distancia temporal. Y sin que existiese ese blog es posible que tampoco existiesen estos artículos porque, al menos por mi parte, yo hubiese sido incapaz de enfrentarme a algo así sin alguien de los conocimientos sobre el tema y con tan buen hacer y metódico. Me gusta lo qué escribe y cómo lo escribe. Ya ves qué suerte, puedo hacer algo tan chulo con alguien de quien admiro lo que hace (deberíais leer su libro sobre Kristin Hersh para saber de qué hablo http://eltejadodeldiablo.blogspot.com.es/2010/09/tengo-dos-cabezas-introduccion.html)

    Para escribir estos artículos que pueden gustar mucho, poco o nada y eso es al margen, un montón de veces le pido que si puede comprobar algún artículo en concreto de alguna revista porque yo recuerdo (por suerte tengo buena memoria) haberlo leído en algún momento ¡de hace 20 años!. No somos la NASA y la cosa musical en España siempre ha sido secundaria así que cuando se cita algo, o se recurre a anotar algo en concreto él tiene que buscar entre toda la colección de revistas y repasar hasta encontrar lo que él quiere escribir o lo que yo le he preguntado. No sé si alguno se da cuenta de cómo va eso. No vas a google y pones unas pocas palabras y a ver qué nos devuelve al red. No, porque muchas de esas cosas sólo están en las revistas o fanzines y jamás se han subido (y no sé si se subirán algún día) a la red.

    Me parece estupendo que a alguien le parezcan una mierda estos artículos, de verdad. O que otro diga que con 25 años esto no le puede interesar y a ver si se deja de dar la brasa (no sé si por voluntad o por desconocimiento se da cuenta de que apenas existe literatura con perspectiva sobre ese periodo musical en nuestro país). Yo agradezco que cuando tenía 25 años (y 15) hubiese gente interesada en recordarme quién eran Cánovas Rodrigo Adolfo y Guzman o Pau Riba. Es verdad que me interesaban A Tribe Called Quest o My Bloody Valentine porque era la música del momento pero no por ello me parecía menos interesante las huellas anteriores. Pero eso es una cosa personal.

    Así como entiendo que a Estanis le incomoda venir y tener que escribir eso, a mí me parece bien, un artículo es algo vivo y siempre me gusta cuando soy yo el lector que los comentarios aporten cosas que lo complementen. Para eso están los comentarios. Más de una vez valen más la pena y aportan los comentarios a una noticia en un periódico que la noticia en si (eso más en los periódicos anglosajones, aquí se lleva más el eres un rojo-eres un facha, eres pc-eres mac).

    Ah, y por cierto, idem todo este reconocimiento al propio jnsp que actúa como buen editor y sirven como sextos ojos tras los nuestros detectando otros pequeños errores antes de salir el artículo y no dejándolo caer de cualquier manera.

  • nunca está de más acordarse de lo bueno del pasado, seguramente en un 80% de los grupos españoles contemporaneos( q valen la pena) están influidos sino x todos si x alguno de los grupos mentados (a mí me partió el primero de manta ray x ejmplo). Por esa regla de tres para q hablar de los Smiths… no se sostiene

  • La confusión Aventuras/Le Mans viene de que un grupo se separó en el 89 y otro en el 98, y pensé que era un error de mecanografía. Al publicar el artículo me parecía que ese párrafo en concreto hablaba de Aventuras (que estaban en DRO) y no de Le Mans, por eso cambié 98 por 89. Mea culpa!

  • kabuky

    muy chulo el artículo, enhorabuena;
    me lo pasé muy bien en los noventa

  • Manuela

    Al hilo de lo que Exhaustividad y yo comentábamos hace unos días en la noticia de los actores porno de no sé dónde:
    http://jenesaispop.com/2012/09/21/wtf-2-actores-porno-en-qqccmh/

    A mí lo que me parece es que Sebas, el supervago ideólogo y ser superior de esta web, en su cruzada para que lo “indie” y lo “mainstream” convivan juntos como buenos marido y marido, ha mezclado churras con merinas en una maniobra que más bien parece un plato de Ferrán Adriá: yogur con morcilla, churros con roquefort, ferrero rocher con mayonesa.

    Tomemos como ejemplo Lo Más Visto de hoy. Ahí conviven el presente artículo sobre el indie en los 90 con la “noticia” de una foto de alguien follando. El primero es una pequeña pieza de orfebrería periodística, documentada y formativa, currada, elogiada como podemos apreciar en el 90% de los comentarios; lo segundo es la caspa y el mal gusto como imán para el comentario chabacano, ciberbasura para coprófagos mentales, “periodismo” barriobajero para chaperos del todo a cien.

    Imagino a Sebas observando orgulloso su criatura, este monstruo bicéfalo donde la calidad (por cuenta gotas) y la zafiedad (por arrobas) conviven de manera absurda como una gallina y un pez polla paseando felices por la sabana. Como comer plátano con chorizo. Una falta de criterio alarmante en un intento desesperado por reunir en el mismo lugar al público polineuronal con las deyecciones de Telecinco.

    Sebas, querido, no te pido que hagas un Jot Down musical, una Biblia audiovisual para el hombre moderno. Bastaría con que dejaras de publicar más materia fecal, de la que ya recibimos nuestra dosis diaria por tierra, agua y aire. Te quedaría una página la mar de chula y creíble, tienes a gente con talento por ahí metida que sabe juntar letras (Joric, Nuclear, Farala de vez en cuando). No los pongas al lado de las deposiciones sin firma, que da un poco de vergüenza ajena.

    Exhaustividad, ¿tú qué dices?

  • Pues nada, ya se ha convertido esto en qué o no en qué no debe ser jnsp. La primera vez que entré en la web no me gustó, usaban un tono que me distanciaba de cómo yo veía el periodismo musical y hasta me irritó.

    Pero como es una página muy exitosa los buscadores me solían traer aquí y seguí leyendo artículos, críticas y entrevistas. Con esa regularidad de lo que me di cuenta es de que el que no había entendido era yo y no la web.la web tiene un estilo personal sobre cultura popular en su más amplio sentido. Y creo que lo hacen mucho más que bien. Y que sacan contenidos a los que medios de su tamaño ni se dignarían en citar.

    la web es lo que quieren sus creadores y, viendo los resultados, también lo que demandan sus visitantes.

    Por mi parte y lo poco que aporto yo sólo puedo decir que precisamente Sebas siempre, antes de salir cualquier cosa, corrige y aporta e incluso se acaban añadiendo algunas cosas que él comenta. porque actúa de editor. Como un editor bueno que no saca las cosas a la buena de dios. Esto aparte de embellecerlos y darlos formato.

    No puedo nada más que decir cosas buenas. Como colaborador y lector hablo.

  • Felpudo

    Gracias por artículos así.

    Y en cuanto a las críticas contra esta web decir que revelan una cierta envidia, tan típicamente española, hacia el que tiene éxito. De eso sabe mucho Australian Blonde. Fran, escribe ese libro ya!

  • Peterpana

    el artículo está currado y da info de una fase (bastante mediocre) de la música cutre de aquí, pero hace gracia ver como se habla de algunos truños como si contaran algo en la historia del indipop,

    ¡¡¡y como han entrado a contestar los músicos, aunque solo tocaran las maracas, en dichas “bandas noize poh”!!!

    Paty 28 Septiembre, 2012 | Permalink
    ESTA LUZ NUNCA SE TIENE QUE APAGAR, ORGULLO SEÑORES Y CABEZA ALTA. FELICIDADES.

    venga, a inflar el “fenómeno mediático! jajajaj

    vamos a ver, amigos… los penelope esos son unos plastas, los jesusmatics, otros, la buena vida han tienen a la cantante más desafinada e insulsa de la historia, los australian blonde hacen buenas hasta al quiero ser macho alfa indie pero no llego del pepsicolo Nixon

    y la mitad de los grupos os los habéis inventado. ¡si no existen ni en soulseek1
    jajaja

    libro sobre el EXITAZO de la pepsi generation indichachi chup chup chup chupi, sí porfi!!!1

    en la sección humor de la FNAC

  • pues mira

    todo el mundo que no sea un advenedizo sabe que automatics son de linares

  • el romance de daily planet no está mal, algo sosete-pijo-instrumentaloide pero junto con el moor room es de lo spocos discos salvables

    psilicon flesh, lo intentaron, por lo menos se salían del dinosaur jr-pixies-pavement MAL HECHO (ver cosas como “flow” o “beef”, de las cosas más espantosas que se han hecho en este país. y aún siguen intentándolo, los pijocampeones

    por “killer barbies” sí que no paso. petardada ramones-friki-alaskovaqueriza para gente muy muy despistada respecto a cultura pop

    nadie sabe si los jesusplanetatics eran o no de manchester. aunque por el inglés de primero de eso podrían ser del albaicín. o esos eran otros, los que hacen ahora framenquito?

    bah.

    exhaustividad, ya estás diciendo en qué grupo tocabas, je je je

  • Felpudo

    Exhaustividad, nostálgico de los paredones y escocido porque a su grupito no lo sacan aquí. Qué pena de chico.

  • exhaustividad y/o au

    Yo, en los primeros 90, lo único que tocaba eran tetillas.
    Pero yendo a lo estrictamente musical de tu comentario, sindromedenocrecer, La inclusión de “Killer Barbys” no era meramente artística, sino comercial; como dije antes fueron muy exitosos, te guste o no. A mí realmente (exceptuando un par de temas) me la sudaba, pero bueno… Siempre me gustó más el rollo tonto de “Undershakers” y su organillo.

    Y, sí, Felpudo, me has descubierto, tengo algún proyecto discográfico, pero creo que la música orquestal aquí no tiene ninguna cabida. Y me refiero (también) a España en general, porque directamente el sello es centroeuropeo.

    Si sale alguno (pensado y mascado) más orientado al pop, ya veremos si también nos toca emigrar (yo diría que sí).

    ¡Vivan las penas y el eclecticismo, Felpudo!

    ¡Y también un poco los paredones!

  • Vyvyan

    Nuclear sí, estanis, maravilloso artículo, pero no esperaba menos. Mi disco favorito es el de Family, pero es que es uno de los discos de mi vida, a pesar de que nunca fui mucho del Donosti Sound, lo confieso. Y de aquella época, entre la gente que conocía, los que levantaban más pasiones eran Manta Ray. Más que pasión, devoción, realmente. Y 300 % de acuerdo con Fran Nixon, aunque me imagino que ya daréis a El Niño Gusano el trato que se merecen, espero poder leer el artículo en algún hueco que me quede :)
    Por cierto, Nuclear si, creo que he visto ya varios ejemplos en algunos comentarios de lo que te dije que era lo que más odio en internet. Hay gente que cree que su opinión es importante; no importante, si no fundamental y la única verdadera. Y no sólo eso si no que, además, tienen poderes telepáticos y son capaces de adivinar las auténticas motivaciones de las personas.
    Unos envidiosos resentidos y amargados, vamos. Que no os quiten el sueño ni las ganas de seguir escribiendo artículos estupendos.

  • Superflicka

    Por los comentarios, se puede notar que los trolls tienen doce o trece años, ¿por qué les contestáis? Esta serie de artículos es genial, vosotros lo sabéis. Y tenéis un mogollón de comentarios felicitándoos, ¿y contestáis a los que os critican por deporte? Tíos, si lo vais a hacer, al menos contestad también a los que os felicitan. O pasad de todos, que es lo mejor. Estar todo el rato justificándose no es muy sano.

    Digo yo, vamos, luego haced lo que queráis.

  • paco

    Nuclear estas más hambriento de reconocimiento que Cristina Rosenvingen cuando se pasó al indie.

  • Sí Paco, tanto es así que en cada medio que colaboro o he colaborado lo hago con seudónimos diferentes sin relación entre sí. Y es así desde la revista del instituto, pasando por fanzines, medios de tirada nacional, proyectos musicales o un blog personal entre otros.

    Como estrategia de reconocimiento es asombrosamente efectiva. De hecho mi próximo paso es colaborar con unos laboratorios para probar la versión 2012 de la monocaína y convertirme en el nuevo Jack Griffin.

  • carlparlsoro eunuco

    Pero si aquí no se critica el estilo de nuclear en espiral!

    se critica a los grupos aquellos tan malos y pretenciosos y aún en activo algunos y todo!!!1

    confundçis algunos el culo con las témpuras, y el indi con la música, y…

  • Manuela

    @Nuclear Sí, prócer de los advenedizos, Marco Junio Bruto de los tiempos modernos que terminarás asesinando a tu padre Sebas Alonso, has de reconocer que pese a tu inútil esfuerzo por parecer humilde tu último comentario destila vanidad por els quatre costats. Sólo te faltó decir que eres el negro de Julian Assange.

    A pesar de ello, te respeto, pues aunque como el ficus sycomorus produces fruto sólo cuatro veces al año el fruto es dulce, al menos, como bien apunta Exhaustividad y/o au, dulce en comparación con el resto de verduras agrias que produce el laboratorio transgénicomusical de nuestro líder y ser superior Sebas Alonso.

    Al resto de comentaristas istas desagradecidos, como мисс Superflicka, walkiria de la estepa y más perdida que Rosa León en el Burning Man, le explico algo tan básico y que ya repetía en sus tiempos de buen hacer el Butano Super Ratón: “la crítica fortalece y el halago debilita”.

    Así que si quieren seguir debilitando las mentes retorcidas de Sebas Alonso y adláteres, crema, que yo al menos trataré de supervitaminårsela y supermineralizársela.

    Y decíamos de Varese, pero… No, ni por asomo.

  • No destila nada: constato un hecho.

  • Manuela

    Pues no hacía falta.

  • Uri

    Aun y ser un amante y defensor del trolling, al cual muchos aprendices de animal infame se apuntan gratuitamente y sin ningún tipo de arte; tengo que decir que este es un artículo magnífico. Se nota que está escrito con cariño, con nostalgia, y con amor a la música.

    gracias chicos.

  • A

    Nuclear sí y Estanis Solsona, nuevos ídolos. Gracias por algo tan bueno.

  • anónimo valenciano

    ¡Cuánta envidia! A mí 3/4 de JNSP no me interesan en absoluto (casualmente los que más interesan a los demás), pero con no entrar, míra que es fácil… Mientras se forja el Nuevo Periodismo de los hombres de “nuestro” paco, espero impaciente el siguiente capítulo. Qué bien que lo pasé en los Pradejones y los primeros FIBs con todos estos grupos. Bueno, con muchos de ellos, que también tengo gustos. A los autores, pido que consideréis un especial sobre artistas “brutales” o como les queráis llamar: 713avo amor, Corcobado, etc. A mí me puede la pereza y no lo haría tan bien.

  • Rajoy Dimision

    ¡Cómo os gusta reivindicar la morralla en esta página!

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